En la séptima etapa del Dakar 2025, Toyota volvió a brillar al conseguir una nueva victoria, aunque esta vez fue Lucas Moraes quién se llevó el mejor crono. Sin embargo, la etapa estuvo marcada por la polémica debido a varios factores, entre ellos un error en el roadbook.
A pesar de las dificultades, el equipo japonés recuperó terreno. La etapa se desarrolló en torno a Al Duwadimi y estuvo marcada por intensas lluvias que complicaron aún más el recorrido. El problema surgió cuando los primeros vehículos en abrir pista se perdieron en el kilómetro 158 debido a problemas de navegación.
Esto les costó valiosos minutos, mientras que los competidores que salían más tarde lograron evitarlos y, en consecuencia, recortaron el tiempo de los primeros. Entre los afectados por esta situación estaba Henk Lategan, quién, al encontrarse con el punto de confusión, logró tomar la dirección correcta rápidamente y aumentar su ventaja sobre rivales como Yazeed Al-Rajhi y Nasser Al-Attiyah.
No obstante, la organización del rally, la ASO, decidió intervenir para nivelar la situación, borrando de los tiempos una veintena de kilómetros afectados por el error en el roadbook. Esta corrección neutralizó el tiempo perdido por los competidores que se habían adelantado al punto conflictivo, provocando que la ventaja de Lategan quedara diluida.
Como resultado, el sudafricano vio cómo sus esfuerzos se desvanecían y los pilotos que llegaban más tarde se beneficiaban de esta decisión. La polémica no tardó en surgir, ya que muchos consideraron que la intervención de la organización perjudicaba el trabajo de los pilotos que habían logrado adelantarse a la confusión.
Lategan, por ejemplo, vio cómo su trabajo en la etapa se anulaba, mientras que Al-Rajhi recuperaba tiempo con una brillante parte final de la etapa. Tras la revisión de tiempos, Al-Rajhi se acercó peligrosamente a Lategan, recortando 6 minutos y 55 segundos, dejándolo a solo 21 segundos del liderazgo.
Al-Attiyah también se benefició, reduciendo su desventaja a 21 minutos y 57 segundos. Estos cambios en los tiempos alteraron la clasificación y colocaron a los competidores en una situación mucho más ajustada que antes de la etapa. Al término de la jornada, en la cual terminó decimoquinto, Lategan se pronunció sobre todo lo sucedido:
«Había un cañón en el que todo el mundo se perdió… Estábamos un poco nerviosos por meternos en él porque había coches yendo en todas direcciones… Al final encontramos el camino… Dos pequeños errores de navegación, un pinchazo… No ha ido mal el día, pero tampoco ha sido un día perfecto«.
