El británico no entiende que la Fórmula 1 vaya a recortar todavía más las carreras. En el parón entre Madrid y Bakú, el campeonato ha puesto sobre la mesa algunos de los cambios que marcarán su futuro: a partir de 2027, los grandes premios tendrán menos kilómetros y, por tanto, menos vueltas, una consecuencia directa de la nueva normativa técnica y de la particular gestión de la energía de los monoplazas.
El movimiento no convence al siete veces campeón del mundo. Lewis Hamilton llegó este miércoles a la capital de Azerbaiyán para iniciar la que será la 15ª cita de la temporada 2026 y su postura es clara al ser preguntado por esta decisión. «La verdad es que no sé los motivos que han esgrimido para acortar los Grandes Premios. Creo que las carreras deberían ser más largas, porque físicamente son más fáciles que nunca, así que acortarlas no me parece que tenga mucho sentido«, explicó.
Hamilton puso como ejemplo los neumáticos elegidos para este fin de semana en territorio azerbaiyano. «Si pensamos en este fin de semana, tenemos los neumáticos C3, C4 y C5, que prácticamente pueden recorrer toda la distancia de carrera. Tenemos muchas carreras en las que solo hay una parada; no es especialmente exigente».
«Sí que lo es, pero están fabricando neumáticos que aguantan más, así que, para mí, hay muchas carreras en las que me gustaría que hubiera más vueltas. Así que, para ser sincero, lo que yo pediría es justo lo contrario: carreras más largas«. No se quedó ahí. El piloto de Ferrari reivindicó una de las señas de identidad históricas de la F1: llevar al piloto hasta el límite físico y mental.
«Quiero decir, se supone que este es el deporte más exigente, tanto mental como físicamente, y hay algunas carreras en las que hace tanto calor que, al final, acabas al límite; por ejemplo, Singapur es increíblemente calurosa, y Malasia va a ser una locura este año, pero ahí es donde creo que quieres ver a los deportistas justo al límite de su rendimiento, teniendo que llevar sus cuerpos más allá. Porque de eso se trata este deporte: superar los límites y traspasar las fronteras. Acortar las carreras no tiene ningún sentido para mí«.
El inglés también echó la vista atrás para recordar los momentos en los que más sufrió físicamente dentro de un Fórmula 1. «Pienso en mi primer año, naturalmente, porque era mi debut y fue agotador conseguir que el cuerpo se aclimatara a todo aquello. Diría que 2020 también fue duro; fue un periodo en el que el coche era más rápido que nunca y tenía la mayor carga aerodinámica de siempre, así que, físicamente, diría que fue lo más exigente«.
El 44 también añora una F1 con mayor sensación de riesgo: «Se han ido introduciendo muchos cambios con el tiempo, como todas estas escapatorias modernas, que personalmente no me gustan; echo de menos los viejos tiempos, cuando se era un poco más reacio al riesgo en cuanto a las escapatorias: no había tantas y había más hierba y grava, pero obviamente hoy en día ya no es así«.
Tampoco escondió su desacuerdo con otra de las novedades previstas para 2027: el formato sprint en Mónaco. «Para mí no tiene sentido, pero obviamente no soy yo quien toma las decisiones. Lo positivo es que tendremos otra sesión de clasificación, lo cual está muy bien, pero siempre he dicho que Mónaco necesita algo diferente, no creo que deba tener la misma fórmula de carrera que en todas partes; tiene que ser algo diferente».
«Ya hemos incluido las carreras sprint, que creo que realmente han aportado algo nuevo al deporte, pero pienso que tenemos que ir más allá, idear algo nuevo para un lugar como ese, porque es un sitio precioso, un país muy bonito, un circuito increíble para pilotar, pero la carrera es de lo más aburrida que puede haber. No sé qué podría ser, pero diría que la carrera sprint no es la solución«.
Por el contrario, el regreso de Malasia al calendario sí despierta ilusión en Hamilton. «Siempre me ha encantado ir a Kuala Lumpur y viví muchas experiencias fantásticas allí con Mercedes; además, el circuito es impresionante, y es un trazado que, con suerte, ofrece buenas carreras. A la hora de decidir qué circuitos incluir en el calendario, eso debería tenerse en cuenta en la toma de decisiones: queremos buenas carreras para los aficionados, no aquellas en las que no se ve ningún adelantamiento«.
La situación en Oriente Medio apareció durante su comparecencia. Ante la posibilidad de que Catar y Abu Dabi no puedan celebrarse y el Gran Circo tenga que buscar una alternativa, Hamilton puso sobre la mesa sus preferencias. «Personalmente quiero ir a Catar y Abu Dabi, me encanta viajar a Oriente Medio, y por lo que he leído, creo que la situación allí parece estar bien; aunque, de nuevo, no dispongo de toda la información, así que no sé cuáles son los niveles de riesgo«.
«Confío en que Stefano Domenicali tome la decisión correcta para el deporte, pero sí espero que podamos ir allí. Terminar en invierno en Imola quizá no sea lo mejor en cuanto a la meteorología, y además, aunque es un circuito precioso, no es uno en el que vayamos a poder adelantar». Ya centrado en el presente, Hamilton también habló de Ferrari y de los pasos que el equipo debe dar para extraer más rendimiento del SF-26.
«He hablado con los ingenieros, simplemente para repasar lo que hemos hecho bien y en qué aspectos podemos mejorar, si hemos cometido errores o se nos han pasado cosas por alto. Siempre buscamos mejorar. Tengo muchas ganas de intentar solucionar algunos de esos aspectos«.
«Cuando la gente ve las carreras, probablemente no se fija demasiado en los neumáticos, y yo creo que son los que aportan una gran cantidad de rendimiento si consigues que funcionen correctamente. Lo creas o no, eso es toda una ciencia en sí misma, así que creo que es un aspecto en el que podríamos mejorar y que nos permitiría ganar bastante rendimiento».
Bakú, además, obliga a tener confianza. El trazado urbano no perdona los errores. «Todas las zonas de frenada son realmente exigentes aquí, porque tienes que afrontar una curva y, básicamente, te encuentras con un muro frente a ti, así que la confianza al frenar es, naturalmente, importante, al igual que en el equilibrio del coche. Hay un montón de puntos exigentes: la curva 3, la 4, la 7, la 8 y la 15; allí vas realmente al límite».
La sensación dentro de Maranello, eso sí, ha cambiado respecto a algunos momentos anteriores del campeonato. «Estamos mucho más contentos con el estado actual de nuestro coche en cuanto al desarrollo que le hemos dado este año, y creo que tanto Charles Leclerc como yo hemos demostrado un buen ritmo en las últimas carreras».
«Solo necesitamos un fin de semana sin contratiempos; se trata de fluir desde el principio, reforzar esa confianza en nosotros mismos y en el coche, y luego ejecutarlo todo. Es mucho más fácil decirlo que hacerlo, pero estamos trabajando para intentar hacerlo mejor».


