El equipo Haas abrió la segunda y última semana de pretemporada en el Circuito de Baréin con un día enfocado en entender las nuevas piezas incorporadas al VF-26 y afinar la base del monoplaza. Por la mañana, Esteban Ocon fue el primero en salir a pista y completó 65 vueltas, con un mejor registro de 1:36.418, trabajando en distintas configuraciones base y utilizando los compuestos C2 y C3 de Pirelli.
El francés destacó el progreso realizado tras el receso: «Fue otra mañana productiva en la que dimos bastantes vueltas y aprendimos más. El descanso de cuatro días fue muy provechoso, hemos mejorado bastante y trajimos nuevas piezas para el auto. Ahora estamos tratando de entenderlas, pero el coche se sintió positivo”.
Ocon dejó claro que el enfoque está en los detalles finales: “El resto del test será para ajustar los últimos detalles y lograr el balance como nos gustaría.” En la sesión vespertina, Ollie Bearman tomó el volante y completó 42 giros, marcando un mejor tiempo de 1:35.778. Su programa se vio interrumpido por un inconveniente eléctrico que afectó algunos sensores, aunque logró regresar a pista en la última hora bajo los reflectores.
“La tarde fue un poco más interrumpida por un pequeño problema en el coche. Queríamos asegurarnos de que estuviera resuelto antes de volver a salir, así que perdimos algo de tiempo. Aun así, aprendimos algo increíblemente importante hoy, y eso es lo más relevante.” Además, señaló que el tiempo perdido podría compensarse:
“Quizá rodamos menos de lo previsto, pero eso significa que tendremos más neumáticos disponibles para el resto del test. Tengo ganas de seguir construyendo sobre lo aprendido mañana”. Para la jornada del jueves, Bearman estará al volante por la mañana, mientras que Ocon cerrará el día en la sesión de la tarde, en el penúltimo día de pretemporada.
