El equipo Haas firmó una clasificación intensa en el Gran Premio de Australia, aunque finalmente no logró colocar ninguno de sus monoplazas entre los diez mejores de la parrilla. La escudería estadounidense mostró señales positivas de rendimiento, pero pequeños detalles y algunos problemas en los momentos clave les impidieron dar el salto definitivo a la Q3.
Uno de los protagonistas de la jornada fue Oliver Bearman, que se quedó a las puertas de avanzar a la última fase de la clasificación. A pesar de la decepción por el resultado final, el piloto británico destacó el esfuerzo del equipo y las bases sólidas que han construido para esta temporada.
“Estoy un poco decepcionado por la diferencia de margen, pero en general debo decir que estoy muy orgulloso del equipo y del esfuerzo colectivo que se ha realizado para que el coche esté donde está hoy. Esto confirma nuestra impresión de Baréin: tenemos una base sólida, y eso es positivo».
«Es duro y duele quedar fuera, pero con la complejidad de este nuevo reglamento, lo tenemos muy difícil. El trabajo que ha hecho este equipo ha sido increíble, y a partir de ahora solo queda avanzar». Por otro lado, el británico remarcó que, pese a no alcanzar la Q3, el equipo sigue progresando y que el rendimiento visto en Melbourne confirma las buenas sensaciones que ya habían detectado durante las pruebas de pretemporada.
Esteban Ocon cree que había potencial para más
En el otro lado del garaje, Esteban Ocon también terminó la sesión con sensaciones encontradas. El piloto francés consideró que el coche tenía ritmo suficiente para aspirar a algo más, pero un posible problema técnico condicionó su última vuelta. “Es decepcionante, creo que definitivamente teníamos más que dar«.
«Al bajarme del coche, el equipo me dijo que había una posible pérdida de carga aerodinámica trasera, y eso coincidió con lo que sentí, ya que tuve mucha inestabilidad en la última vuelta. Si hubiéramos mejorado la última vuelta, probablemente podríamos haber pasado a la Q3, así que es una pena donde estamos ahora, pero lo analizaremos y esperamos volver más fuertes«.
El incidente dejó a Ocon sin la oportunidad de mejorar en su intento final, lo que probablemente habría permitido al equipo luchar por una posición entre los diez primeros.
Haas busca convertir el ritmo en puntos
Pese a la frustración de quedarse cerca del objetivo, Haas sale de la clasificación con aspectos positivos. El rendimiento mostrado durante el fin de semana sugiere que el equipo tiene una base competitiva y que, con una carrera impredecible en Melbourne, todavía podrían surgir oportunidades para avanzar posiciones.
Con una parrilla muy ajustada y un circuito donde los incidentes y los coches de seguridad suelen jugar un papel importante, Haas afrontará la carrera con la esperanza de transformar su ritmo en puntos importantes para comenzar la temporada.
