En la F1 se nutre de la pasión, tanto de las gradas tanto como del combustible de los monoplazas. Hoy, esa pasión tiene un nombre propio en Sudamérica: Franco Colapinto. El lamentable conflicto bélico en Medio Oriente ha forzado la cancelación de los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudí, abriendo un inesperado y extenso receso en el calendario del mes de abril.
Sin embargo, lo que a priori es un vacío para la categoría, podría convertirse en un hito histórico para el automovilismo argentino. Desde los despachos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y con el músculo financiero de los principales patrocinadores del piloto, se gesta un plan ambicioso.
Que Colapinto realice una exhibición a bordo de un monoplaza de Alpine de temporadas pasadas por las calles porteñas. Durante la rueda de prensa oficial de la FIA en la previa del Gran Premio de Japón, el piloto de Pilar no ocultó su entusiasmo ante los rumores. Y lo hizo con la madurez de un veterano, pero con la ilusión intacta del chico que se fue de casa para perseguir un sueño.
«Sería increíble. Es algo que siempre quise hacer porque es muy difícil para la gente de Argentina (viajar a las carreras). Tengo muchísimos fans y mucha gente apoyándome desde que era muy chico, desde la Fórmula 3″, confesó Colapinto ante los micrófonos. Por otro lado, Colapinto es plenamente consciente del peso histórico que lleva sobre sus hombros y de lo que significaría escuchar el motor de un Fórmula 1 acelerando en su tierra natal.
«Han pasado 25 años desde que un piloto argentino corrió en F1. Así que creo que para mí poder llevar un Fórmula 1 a Argentina con toda esta gente tan apasionada y fan del deporte sería increíble», remarcó el argentino. El piloto de Alpine también demostró una profunda empatía con la realidad de su país.
Viajar a Interlagos, Miami o Europa es un lujo inalcanzable para la inmensa mayoría de sus seguidores, y Franco quiere devolverles un poco del cariño incondicional que recibe fin de semana tras fin de semana. «Sé que es muy difícil para ellos ir a las carreras. Es un esfuerzo muy grande y un sacrificio enorme. Para mí, para el equipo, para los sponsors, poder llevar un coche allí para que lo disfruten y tengan la experiencia sería increíble», añadió con notable sinceridad.
A pesar de la efervescencia que ya se respira en las redes sociales y en las calles de Buenos Aires, Colapinto, bien asesorado por su entorno, quiso poner paños fríos para no alimentar falsas esperanzas antes de tiempo. Sin embargo, dejó la puerta más que abierta. «No creo que haya nada confirmado ni cercano a concretarse, pero es un sueño que tengo desde que llegué a la F1 y algo que en el futuro sería increíble que suceda», concluyó el piloto.
Los rumores en el pitlane apuntan al último fin de semana de abril como la fecha señalada para este evento, aprovechando el parón del calendario. Si las gestiones llegan a buen puerto, estaremos ante uno de los eventos deportivos más multitudinarios en la historia reciente de Argentina. Y allí estaremos para contarlo.
