Franco Colapinto cambió este martes el mono de Alpine por los focos de televisión. El piloto argentino fue uno de los invitados de La Revuelta, el programa de TVE presentado por David Broncano, en una aparición que dejó numerosos momentos de humor, complicidad y alguna que otra confesión inesperada.
El argentino acudió por la tarde al teatro madrileño donde se graba el programa, que no se emite en directo, y rápidamente dejó claro que encajaba a la perfección con el tono desenfadado del espacio. De hecho, Colapinto se convirtió en el primer piloto de Fórmula 1 en pasar por La Revuelta, incluyendo también la anterior etapa del formato bajo el nombre de La Resistencia’
La visita llegaba apenas unos días después de que el piloto de Alpine volviera a competir en Madrid con motivo del primer Gran Premio de España celebrado en el nuevo circuito de MadRing. Durante el fin de semana, Colapinto volvió a recordar el cariño que siente por España, un país especialmente importante en sus primeros años dentro del automovilismo de monoplazas.
Broncano fue el encargado de presentar al argentino con su particular estilo: «Un auténtico fenómeno, directamente desde Argentina, niño prodigio de la velocidad». Colapinto, que ya había reconocido ser seguidor del programa después de haber visto algunas de las entrevistas realizadas a compatriotas suyos, no tardó en entrar en dinámica con el presentador.
Y tampoco tardó demasiado en aparecer uno de sus objetivos favoritos: Pablo Motos. El argentino ya había visitado El Hormiguero en octubre de 2024 y aprovechó la rivalidad televisiva entre ambos programas para bromear con Broncano. El piloto incluso terminó analizando las audiencias de aquella aparición y comprobó que el programa de Motos había tenido menos espectadores que La Revuelta aquel día.
«Capaz hoy ganó algo, boludo», soltó entre risas. Después, eso sí, quiso quitarse responsabilidad: «No tenía ni idea ahí de nada». Por otro lado, Broncano intentó elogiar las capacidades de Colapinto al volante y habló de su agresividad a la hora de adelantar. El problema es que el piloto argentino conocía perfectamente el historial del presentador y rápidamente le recordó algo que Broncano le había confesado durante el encuentro que ambos tuvieron esa misma mañana.
«Hoy me dijiste que no has visto una puta carrera en la vida«, le comentó Colapinto. La complicidad entre ambos fue evidente durante toda la entrevista. De hecho, revelaron que se habían conocido pocas horas antes de comenzar la grabación y que Colapinto incluso había decidido modificar sus planes de viaje para poder acudir al programa.
El piloto tenía previsto coger un avión, pero aceptó quedarse para participar en La Revuelta. «Imagínate, tengo un filming que puedo faltar. Así que… cuanto más larga, la entrevista mejor«, bromeó. Nada más entrar al teatro, Colapinto se mostró sorprendido por la cantidad de cámaras, pantallas y personas que había en el estudio.
«¿Pagas a toda esta gente?», preguntó. «Qué va, si nos atracan cada día, nos piden de todo», respondió Broncano. El argentino quiso saber entonces si las personas del público eran siempre las mismas. La respuesta volvió a estar a la altura del humor del programa. «Van cambiando. El que se muere, le cambiamos. ¿Te imaginas que somos siempre los mismos 500 desde hace 10 años?», respondió el presentador.
El público también tuvo su protagonismo. Cuando le ofrecieron a Colapinto unos pimientos de Padrón que habían llevado hasta el teatro, el piloto fue claro con sus preferencias. «Mejor una empanada«, respondió. Poco después tuvo la oportunidad de conocer a una espectadora argentina que se encontraba entre las butacas, en otro de los momentos más distendidos de la entrevista.
Broncano también volvió a hablar de la carrera de Colapinto en el Gran Premio de España y de su clasificación del sábado. El presentador elogió el rendimiento del argentino, aunque durante la conversación quedó bastante claro que su conocimiento sobre lo ocurrido en pista era limitado. «Sos de esos que ponen la TV, no hay nada para ver, pongo la carrera», explicó Broncano.
El presentador incluso planteó instalar un simulador en el programa para enfrentarse a Colapinto. «Falta un simulador acá. ¿Podemos traer uno acá?», propuso. La respuesta del argentino tampoco se hizo esperar. Cuando Broncano planteó competir contra él, Colapinto soltó una de las habituales faltadas que caracterizaron la entrevista: «Tienes cara de chanta».
La conversación derivó posteriormente hacia el aspecto físico de los pilotos, las posibles operaciones estéticas dentro del paddock y, especialmente, el pelo de Colapinto, uno de los rasgos más comentados por Broncano. El argentino contó incluso una curiosa anécdota relacionada con su cabello y el casco, después de que el pelo se le metiera en un ojo mientras estaba pilotando.
También explicó que tenía previsto llevar un casco a la grabación, aunque finalmente sus representantes no se lo dejaron llevar o simplemente se les olvidó. Broncano había preparado además un regalo muy particular para su invitado: todas las carreras de la temporada 2025 de Fórmula 1 grabadas desde el propio monoplaza.
No se trataba del audio de los comentaristas, sino exclusivamente del sonido de los coches durante las carreras. La conversación derivó entonces hacia el equipamiento de los monoplazas y Broncano preguntó por el claxon del coche. Colapinto tuvo que aclarar un pequeño detalle lingüístico. «Bocina se dice. No tenemos bocina, aparte no te escucharían», explicó entre risas.
Como no podía ser de otra manera, la conversación terminó llegando a las famosas preguntas clásicas de Broncano: cuánto dinero tiene el invitado en el banco y cuánto sexo ha practicado durante el último mes. Colapinto reconoció que conocía perfectamente la dinámica y confesó que precisamente esas preguntas habían sido uno de los motivos por los que todavía no había acudido al programa.
Finalmente, sí respondió a la segunda cuestión y reveló una curiosa condición que tiene durante los fines de semana de Gran Premio. El argentino explicó que Fernando Belasteguín, encargado de gestionar su parte deportiva, le tiene prohibido mantener relaciones sexuales durante los fines de semana de carrera.
Más allá de las bromas, Colapinto también aprovechó su visita para repasar los complicados comienzos de su carrera deportiva y explicar el sacrificio que tuvo que realizar su familia para que pudiera perseguir su sueño de llegar a la Fórmula 1. El argentino recordó que abandonó su país con apenas 14 años para instalarse en Italia y competir en karting.
«Me vine solo a los 14. Me fui solo a los 14 de Argentina, me fui a Italia, a correr en un equipo de karting en una fábrica, me fui a vivir ahí un año y después… sí, en un taller, en una fábrica. Vivía con los mecánicos, armaba los kartings. Y ahí fue donde empezó un poco el camino, y donde empezó el camino hacia la Fórmula 1 y donde se convirtió un poco más en un objetivo».
Broncano destacó entonces el enorme compromiso que suponía marcharse solo siendo un niño para perseguir el sueño de la Fórmula 1. La respuesta de Colapinto volvió a tener su particular sentido del humor. «Capaz no tenía ganas de estudiar, boludo. Terminé el colegio, ya más que eso. Lo legal».
«Pero bueno, después ya estaba muy ocupado porque corría en karting a los 14, después mi viejo vendió la casa para que yo corriera a los 15 años y nada. Sí, hizo un esfuerzo grande para que yo pudiera correr, el primer año en Fórmula 4, que es como que tenés que invertir y te tiene que ayudar alguien a la gorra», añadió.
El piloto de Alpine explicó que las dificultades económicas y la falta de oportunidades hacen todavía más complicado el camino hacia la Fórmula 1 para los pilotos procedentes de Latinoamérica. «Y nada, después fui creciendo, ¿no? Pero con mucha presión, porque sabes que cuando no tienes muchas oportunidades, especialmente cuando eres de Latinoamérica, Argentina, Uruguay, Chile, Argentina..».
«Hay muchas menos posibilidades y oportunidades y tienes que aprovecharlas muy bien. Y nada, por eso uno sacrifica tanto para llegar a lo que quiere». Colapinto también puso en valor el impacto que ha tenido su llegada a la Fórmula 1 en Argentina y cómo ha contribuido a despertar un mayor interés por el automovilismo entre los jóvenes.
«Hoy en día de a poco se abrieron más oportunidades en Argentina porque cuando llegué el deporte creció mucho, el automovilismo en general creció como trabajo también. Los mecánicos, los chicos quieren correr, hay mucho… de golpe como que parece que están locos con la pintura».
El argentino reconoció que todo lo ocurrido desde su llegada a la Fórmula 1 ha terminado siendo mucho más grande que su propio objetivo personal. «Es lindo, es un poco un orgullo porque si bien obviamente cuando yo empecé a correr en karting y en monoplazas lo hice con el sueño personal de llegar a la Fórmula 1, todo lo que se generó a raíz de que yo haya llegado fue algo muy especial, fue algo mucho más especial y mucho más grande que yo mismo yendo a la Fórmula 1, así que…».
La conversación también dejó espacio para recordar sus primeros años en Italia. Colapinto admitió que, al principio, su dominio del idioma era prácticamente inexistente. De niño, aseguró, llegó a comunicarse con los italianos «por señas» y reconoció que tampoco aprendió demasiado durante aquella etapa.
Ahora, sin embargo, la situación es diferente, especialmente gracias a su relación con Flavio Briatore. Con su particular sentido del humor, Colapinto se refirió al dirigente italiano como «Flavio, el capo» y aseguró: «Aura total es ese hombre». Otro de los temas que apareció durante la conversación fue el merchandising del piloto argentino.
Colapinto reconoció que actualmente no cuenta con una línea oficial de productos, aunque dejó abierta la puerta a crearla en el futuro. Sin embargo, sorprendió al mostrarse a favor de que los aficionados puedan fabricar sus propias camisetas y productos. «Yo no tengo merchandising porque, o sea, si bien me gusta y me representa y todo y estaría bueno, y en algún momento lo sacaré también, siento que es caro y que la gente lo compre».
«Y gasten esas cosas, no sé si me… Yo soy muy aguatero, tipo voy ahí tranquilito». El argentino incluso aseguró que le parece más especial que los aficionados personalicen sus propias camisetas. «Mucho más original, más pasional. Es como que mira el esfuerzo que hacen para venir». La conversación provocó entonces una petición del público: que Colapinto les regalase una camiseta o incluso entradas para una carrera.
El piloto prometió intentar conseguir un par de entradas para el próximo Gran Premio de Azerbaiyán, que se disputará en Bakú dentro de dos semanas.

