Ferrari llega al Gran Premio de Azerbaiyán dispuesto a continuar con las buenas sensaciones mostradas durante las últimas carreras, aunque en Maranello son conscientes de que el rendimiento del monoplaza no será suficiente por sí solo. El equipo italiano pone el foco en la necesidad de ejecutar un fin de semana prácticamente perfecto en un circuito tan particular como el de Bakú.
La cita azerbaiyana volverá a exigir un compromiso muy delicado en la configuración del coche. El trazado urbano combina largas rectas y fuertes frenadas con una zona extremadamente estrecha y técnica alrededor del casco antiguo, por lo que encontrar el equilibrio adecuado será una de las prioridades de Ferrari desde los primeros entrenamientos.
Frédéric Vasseur considera que las últimas pruebas han confirmado que el monoplaza tiene capacidad para competir a un buen nivel, pero también han dejado claro que cualquier pequeño detalle puede alterar el resultado final. Para el jefe de la Scuderia, la clave estará en conseguir que todos los elementos funcionen conjuntamente durante las diferentes sesiones.
«Las últimas carreras han demostrado que nuestro coche puede ofrecer un buen nivel de competitividad, pero también han puesto de relieve lo importante que es que todo encaje a la perfección durante el fin de semana«, explica Vasseur. El circuito de Bakú presenta un desafío muy diferente al de otras pistas del calendario.
Los pilotos necesitan confianza para acercarse a los muros y extraer el máximo rendimiento, especialmente en el sector del casco antiguo, mientras que las largas rectas obligan a prestar especial atención a la eficiencia y a la velocidad punta. En este escenario, Vasseur considera que la confianza que el piloto pueda tener en el comportamiento del coche será uno de los factores determinantes para Ferrari.
«Bakú plantea un desafío muy específico, en el que la confianza en el coche y la ejecución son fundamentales», señala el responsable de Ferrari. Además, el Gran Premio de Azerbaiyán suele estar condicionado por diferentes circunstancias a lo largo del fin de semana. La evolución de la pista, el tráfico, las banderas amarillas o los incidentes pueden modificar rápidamente el escenario competitivo, obligando a los equipos a reaccionar con rapidez.
Ferrari quiere estar preparado para cualquier eventualidad y evitar centrarse en factores externos. La prioridad, según Vasseur, será maximizar el rendimiento propio y aprovechar las oportunidades que puedan aparecer. «Además, es un circuito donde pueden surgir diversas variables a lo largo del fin de semana, por lo que debemos centrarnos en nosotros mismos, adaptarnos a cualquier situación que se presente y aprovechar al máximo cada oportunidad», concluye Vasseur.
Con esta filosofía, Ferrari afronta un nuevo desafío en la temporada. Bakú pondrá a prueba la competitividad del monoplaza italiano, pero también la capacidad del equipo para ejecutar correctamente cada decisión en un escenario donde los pequeños detalles pueden marcar grandes diferencias. La Scuderia buscará convertir las buenas sensaciones de las últimas carreras en un resultado sólido en las calles de Azerbaiyán.


