Al parecer, Ferrari ha comenzado a trabajar en mejoras para su unidad de potencia de 2026, a pesar de que todavía no cuenta con la aprobación oficial de la FIA para aplicar el programa de desarrollo ADUO (Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Mejora). La escudería italiana es consciente de que su motor se encuentra por detrás del de Mercedes, que actualmente es el referente en la parrilla, con una desventaja que se estima de entre 20 y 25 caballos.
Ante esta situación, los italianos han decidido adelantarse y empezar a preparar modificaciones técnicas con el objetivo de poder implementarlas al monoplaza lo antes posible. Sin embargo, la FIA todavía no ha dado luz verde a ningún equipo para hacerlo y de hecho, se está pendiente de evaluar el rendimiento de los motores tras el próximo GP de Miami y será después de Mónaco cuando se determine qué fabricantes podrán acogerse al programa ADUO.
Este nuevo sistema pretende equilibrar la competición permitiendo a los fabricantes con menor rendimiento realizar mejoras adicionales fuera de los límites habituales de presupuestos. Se realizarán evaluaciones en el sexto, duodécimo y decimoctavo Gran Premio de la temporada para tratar de ajustar las diferencias entre los motores.
Por lo tanto, Ferrari no es el único equipo interesado en acceder a estas ventajas. Fabricantes como Honda, Audi y Red Bull Powertrains también están a la espera de la decisión de la FIA para saber cómo seguirá el desarrollo de sus monoplazas. Mientras tanto, los de Maranello ya están trabajando con la intención de introducir las primeras actualizaciones en el segundo motor de la temporada.
Aunque no se espera que las mejoras estén listas para el Gran Premio de España en Barcelona, probablemente sí para el Gran Premio de Austria. Con la decisión de la FIA aún pendiente, el desarrollo de los motores será uno de los grandes focos del nuevo reglamento y de la temporada.

