Fernando Alonso analizó con franqueza el nuevo Aston Martin AMR26 tras su presentación y dejó una lectura clara sobre lo que traerá la Fórmula 1 en 2026: monoplazas más complejos, una gestión de energía muy controlada y un margen cada vez menor para la improvisación del piloto.
En declaraciones a Motorsport España y al diario AS, el bicampeón valoró los cambios reglamentarios y el punto de partida del proyecto de Aston Martin, que encara una nueva era marcada por la llegada de Adrian Newey y el cambio de normativa. Alonso reconoce que el nuevo reglamento exige una mayor carga mental al volante.
“Es un poco más complejo todo”, explica, al señalar que ahora hay que pensar más antes de preparar un adelantamiento o incluso antes de subirse al coche. Aunque matiza que esa complejidad está muy condicionada por el trabajo previo de los equipos: “Todo se simula de antemano”.
Por otro lado, el piloto español subraya que la Fórmula 1 actual deja poco margen para el error. “Para el domingo creo que no hay muchas sorpresas ni muchos errores que el piloto pueda cometer”, afirma, destacando que el uso de la energía está muy limitado. “No tienes mucha libertad en cuanto a lo que puedes hacer o cuánta energía puedes usar, que está muy limitada por la FIA”.
Sobre el despliegue energético, Alonso no espera grandes diferencias entre coches. “No hay mucha más energía de la que puedes disponer respecto a los coches que van delante”, explica, recordando que todos deben desplegar la máxima potencia en momentos muy concretos. Por ello, considera que “las diferencias serán mínimas”.
Siguiendo con estas declaraciones, Alonso no esconde su postura crítica con la normativa. “Hay un par de cosas que probablemente estén muy, muy reguladas, en exceso”, afirma, lamentando que la libertad para usar la energía de forma estratégica sea prácticamente inexistente.
Más allá del rendimiento, el asturiano apunta al disfrute al volante. “Prefiero conducir sin demasiados sistemas que interactúen con tu estilo de conducción”, explica, advirtiendo que “pensar demasiado mientras conduces siempre supone un riesgo de disfrutar menos”. Como nota positiva, Alonso recordó que en Barcelona sí percibió mayor variedad en el despliegue de energía, algo que calificó como “divertido”.
Un matiz que Aston Martin intentará explotar con el AMR26, mientras el piloto pide paciencia en un proyecto que, insiste, irá creciendo de forma progresiva a lo largo de la temporada 2026.
