Fernando Alonso no pudo poner fin al complicado fin de semana de Aston Martin en Monza con un resultado positivo. El piloto español se vio obligado a abandonar el Gran Premio de Italia después de detectar daños en su AMR26 tras pasar por un piano, poniendo punto final a una carrera en la que el equipo británico volvió a quedar lejos de la zona de puntos
El asturiano había arrancado desde el pit-lane después de que Aston Martin tuviera que intervenir en su monoplaza tras el problema que le impidió completar los últimos minutos de la Q1 del sábado. Honda identificó una incidencia relacionada con la batería y el equipo decidió sustituir todo el sistema eléctrico de la unidad de potencia antes de la carrera.
«Fue la batería, un problema de baterías, cambiamos todo el sistema eléctrico de la unidad de potencia y en la carrera fue bien«, explicó Alonso tras la carrera. Sin embargo, el funcionamiento correcto del sistema de propulsión durante el domingo no fue suficiente para cambiar la situación competitiva de Aston Martin.
Monza volvió a poner de manifiesto las dificultades del AMR26 en un trazado donde la velocidad punta y la eficiencia aerodinámica resultan fundamentales, dos aspectos en los que el equipo de Silverstone sufrió durante prácticamente todo el fin de semana. Alonso ya había advertido por radio de los problemas que estaba encontrando desde las primeras sesiones, haciendo referencia a las dificultades del motor, las largas rectas, las vibraciones y la falta de velocidad punta.
La carrera mantuvo esa misma tendencia y el bicampeón tuvo que conformarse con una lucha en la parte trasera del pelotón. «Fue difícil, igual que todo el fin de semana«, reconoció el piloto español. A pesar de la falta de ritmo, Alonso encontró cierta diversión en una carrera que le permitió pelear durante varias vueltas con los monoplazas de Cadillac, además de mantener batallas con algunos de sus rivales directos.
«Estuvo bien, nos divertimos con los Cadillac, que fue algo inesperado. Luego paró Lance, pero al menos pudimos luchar un poco contra los Cadillac porque pensábamos que estaríamos solos«, comentó. El Gran Premio, sin embargo, terminó antes de lo previsto para Alonso.
El piloto de Aston Martin se salió en la segunda zona de Lesmo, concretamente en la curva 7, y pasó por encima del piano. Poco después comenzó a notar que el comportamiento del coche había cambiado. «Me fui largo en la curva siete, en la salida de la segunda Lesmo, por encima del piano, y desde entonces el coche ya no se sentía igual. Posiblemente estaba dañado por debajo, así que no merecía la pena seguir».
«Éramos lentos y con el coche dañado, no tenía sentido», explicó. Alonso apuntó inicialmente a la suspensión como una de las posibles partes afectadas, aunque finalmente el abandono estuvo relacionado con los daños sufridos en la zona inferior del monoplaza, incluido el fondo plano. Con un coche que ya tenía un rendimiento limitado, continuar en esas condiciones no tenía demasiado sentido para el equipo.
El abandono del español se vio acompañado poco después por el de Lance Stroll. El canadiense tuvo que retirar su AMR26 en la vuelta 27 debido a un problema hidráulico, completando así un domingo especialmente negativo para Aston Martin, que terminó con sus dos coches fuera de carrera.
El resultado supone un duro contraste respecto a las sensaciones de las últimas citas. Después de dos Grandes Premios en los que Aston Martin había mostrado una competitividad mucho mayor, Monza volvió a exponer las limitaciones de un proyecto que todavía depende en gran medida de las características de cada circuito.
Alonso, en cualquier caso, no quiso dramatizar la situación y ya mira hacia las próximas carreras. El español considera que el calendario ofrecerá oportunidades más favorables para Aston Martin y espera que el regreso a España, con el nuevo Gran Premio de Madrid, permita al equipo recuperar parte del terreno perdido.
«Con ganas de que lleguen las próximas carreras, sabemos que habrá fines de semana en los que suframos pero en otros circuitos iremos mejor. Puede que el próximo, Madrid, sea una de nuestras oportunidades, así que con muchas ganas«, afirmó. Y si hay un circuito que Alonso tiene especialmente marcado en el calendario, la respuesta fue clara: «Singapur».
Monza deja así una de las caras más complicadas de la temporada para Aston Martin. El equipo no encontró el rendimiento necesario para luchar por los puntos y terminó abandonando con sus dos monoplazas. Para Alonso, el objetivo ahora pasa por dejar atrás un fin de semana en el que poco salió bien y esperar que los próximos trazados permitan volver a mostrar la versión más competitiva del AMR26.

