Lo que en la antesala a los test se veía con ilusión y optimismo para Fernando Alonso con Aston Martin parece no haberse traducido de la forma en la que el piloto y su equipo esperaban. Y es que las primeras tomas de contacto del AMR26 sobre el asfalto tanto en Barcelona como ahora en Baréin están siendo un quebradero de cabeza para el asturiano y su compañero Lance Stroll.
Con la llegada de un maestro de la ingeniería como Newey en el diseño del coche, sumado a Honda como motorista exclusivo de los británicos, se esperaba que el cambio de normativa les diera una buena base para soñar con ser competitivos desde los primeros compases y estar lejos de la zona marginal.
Sin embargo, el nuevo monoplaza de Aston Martin no está a la altura de la ilusión que había por ver a Fernando retornar a los primeros planos del deporte tras muchos años. Los test de Baréin dejan de manifiesto que en el garaje del equipo propiedad de Lawrence Stroll hay mucho trabajo por delante en su afán de estar en contienda.
Y es que Alonso rodó el segundo día en Sakhir y se quedó a casi cuatro segundos del tiempo de referencia, aunque lo llamativo (para mal) es que el jueves fue el mejor día para los de Silverstone durante toda la pretemporada. «Complicado, sí. Puede que las expectativas fueran muy altas, sobre todo sabiendo que ahora tenemos a Newey, a Honda y todo lo demás«.
«Pero nosotros, dentro del equipo, siempre hemos estado bastante tranquilos: somos conscientes de lo difícil que es adaptarse a las nuevas reglas y de lo que supone integrar a Honda como unidad de potencia», declaró Alonso para Sky Sports Italia. «Para Aston Martin, es la primera vez en su historia que tiene que fabricar su propia caja de cambios en la fábrica«.
«Algo que parece sencillo para otros equipos, para nosotros es un reto totalmente nuevo. Sabíamos a qué desafíos nos enfrentábamos y, poco a poco, los vamos viendo aquí en los test”, añadió haciendo énfasis en que el fabricar una caja de cambios desde cero es otro desafío que están afrontando.
Cuando le preguntaron si el problema central de Aston Martin era la nueva unidad potencia de Honda, Alonso no apuntó a un solo contratiempo, sino que tienen mucho para pulir en casi todas las áreas del AMR26. El bicampeón asturiano reconoció que cada vez que salen a pista se encuentra con más problemas a la hora de ejecutar sus programas.
«No sé todavía en qué porcentaje debemos trabajar más en cada áreas. En aerodinámica todavía hay que terminar de pillarles el truco a las reglas, pero para eso tenemos a Newey, que las irá descifrando poco a poco para que tengamos un buen coche. La integración del cambio, el reto de llegar al peso mínimo y, sobre todo, la unidad de potencia, van a ser claves para el tiempo por vuelta».
«Vamos con un poco de retraso; hemos empezado con el pie izquierdo. Al habernos saltado los test de Barcelona, este es nuestro primer contacto real. No estamos en la posición que queríamos, hemos empezado con el pie izquierdo. Perdernos Barcelona fue muy importante porque no solo nos perdimos ese test, también los filming day previos«.
«Algunos equipos estaban rodando el 9 de enero y llevan un mes analizando datos y resolviendo problemas. Nosotros ahora estamos teniendo nuestro primer test en Baréin y estamos encontrando pequeños problemas en cada salida a pista», declaró al diario AS. Finalmente, Alonso también expresó que el no poder rodar como esperaban les sigue condicionando el programa de pruebas ya que no pueden trabajar de manera intensiva en el reglaje del coche y seguir extrayendo velocidad del mismo.
«Afecta al programa y cuando no puedes tener un día limpio, no puedes trabajar el setup. Si tuviéramos un programa para probar tres tipos de dureza en la suspensión, después de la primera tanda hay que cambiar un sensor, perdemos una hora, cambian las condiciones de la pista… encontramos limitaciones al desbloquear prestaciones porque no rodamos con continuidad. Quizás los otros equipos tuvieron estas dificultades en Barcelona y los filming days y nosotros las encontramos ahora», cerró.
