Fernando Alonso afronta el Gran Premio de Azerbaiyán 2026 en un momento especialmente importante para Aston Martin. El equipo llega a Bakú después de un complicado estreno en el MadRing y con una última actualización para el AMR26 que busca reducir el peso del monoplaza antes de que toda la atención de la escudería pase definitivamente al proyecto de 2027.
El asturiano encara la decimoquinta ronda del campeonato situado 19º en el Mundial con tres puntos, después de haber sumado únicamente en dos carreras durante la temporada. Su mejor resultado hasta ahora fue el décimo puesto conseguido en Mónaco, mientras que posteriormente logró terminar noveno en Zandvoort, resultado que le permitió añadir dos puntos más a su casillero.
El camino hasta Bakú, sin embargo, ha estado marcado por una temporada complicada para Aston Martin. El AMR26 comenzó el año lejos de las expectativas del equipo y obligó a Adrian Newey y a sus ingenieros a replantear buena parte del desarrollo del monoplaza.
La gran transformación llegó en el Gran Premio de Hungría, cuando Aston Martin introdujo un importante paquete de mejoras que prácticamente convirtió al AMR26 en una especificación B. El conjunto incorporó hasta 16 novedades y supuso un cambio de dirección después de una primera mitad de temporada especialmente difícil.
Alonso consiguió superar la Q1 con esta nueva versión y, aunque terminó decimocuarto en Budapest, el comportamiento del coche mostró señales de progreso. La escudería había conseguido mejorar especialmente su rendimiento en carrera y la gestión de los neumáticos.
El siguiente paso llegó en Zandvoort, donde Aston Martin volvió a introducir mejoras y Honda estrenó una nueva especificación de su unidad de potencia. Alonso respondió con uno de sus mejores domingos del año: terminó noveno y sumó dos puntos, protagonizando además una remontada de nueve posiciones. Aquella actuación permitió al equipo cerrar el fin de semana con mejores sensaciones, aunque el impulso se frenó inmediatamente en Monza.
El Gran Premio de Italia terminó con Alonso fuera de carrera y el fin de semana posterior en Madrid tampoco permitió a Aston Martin confirmar el paso adelante. En el primer Gran Premio celebrado en el MadRing, Alonso acabó decimoséptimo, dos vueltas por detrás del ganador, Kimi Antonelli.
El español tuvo además un incidente con Carlos Sainz que le obligó a entrar en boxes para cambiar el alerón delantero. Los comisarios consideraron responsable al piloto de Williams y le impusieron una penalización. El propio Alonso explicó después que Aston Martin necesitaba una carrera caótica para intentar cambiar su situación, pero que finalmente no tuvieron suficiente ritmo para luchar por posiciones relevantes.
Al mismo tiempo, destacó que el equipo aprovechó el fin de semana para continuar recopilando información sobre el paquete actualizado. Ahora, Bakú representa una nueva oportunidad.
Aston Martin llevará a Azerbaiyán la que será la última actualización prevista para el AMR26. El objetivo principal será reducir el peso del monoplaza, una de las cuestiones que ha condicionado el rendimiento del coche durante buena parte de la temporada. La escudería ha decidido poner fin al desarrollo del coche de 2026 después de esta carrera para concentrar todos sus recursos en el monoplaza de 2027. Es, por tanto, un fin de ciclo para el AMR26.
La decisión responde a la estrategia adoptada por Aston Martin después de comprobar que una sucesión de pequeñas mejoras no era suficiente para solucionar los problemas fundamentales del coche. El equipo optó por concentrar sus esfuerzos en un gran paquete de evolución y, posteriormente, completar el programa de reducción de peso en Bakú.
Para Alonso, será la oportunidad de comprobar hasta dónde puede llegar esta versión definitiva del monoplaza. El escenario tampoco es menor. Bakú es uno de los trazados más particulares del calendario, con una combinación de zonas extremadamente lentas y una larguísima recta en la que la velocidad punta y la eficiencia aerodinámica adquieren una importancia enorme.
Aston Martin recuerda especialmente la actuación de Alonso en 2024, cuando el asturiano terminó sexto. En 2025, sin embargo, la historia fue muy diferente: ambos Aston Martin quedaron eliminados en Q2 y Alonso acabó decimoquinto, mientras Lance Stroll fue decimoséptimo.
El equipo llega ahora a un circuito en el que el rendimiento del coche puede verse condicionado por sus características particulares. La recta principal y las dos zonas de activación del modo de adelantamiento serán especialmente importantes, mientras que la sección del castillo volverá a exigir máxima precisión a los pilotos.
El balance de Alonso antes de Bakú es, por tanto, el de una temporada complicada en cuanto a resultados, pero con algunos signos de recuperación en la segunda mitad del campeonato. Sus tres puntos le mantienen en la 19ª posición del Mundial, con dos top 10 en 14 Grandes Premios disputados hasta ahora.
La novena posición de Zandvoort demostró que el AMR26 actualizado puede acercarse a la zona de puntos cuando las circunstancias acompañan. El problema es que ese rendimiento todavía no se ha convertido en una constante, como demuestran los resultados de Monza y Madrid.
Bakú será especialmente importante porque Aston Martin pondrá sobre el asfalto la última pieza de su programa de desarrollo de 2026. Después, el equipo dejará definitivamente aparcado el AMR26 para concentrarse en el coche del próximo año. Para Alonso, el objetivo será aprovechar la última evolución y tratar de volver a la zona de puntos en un circuito donde Aston Martin ya ha demostrado que puede competir.
Más que una simple carrera, el GP de Azerbaiyán será también la última oportunidad del AMR26 para demostrar cuánto ha podido progresar durante una temporada que comenzó muy por debajo de las expectativas.

