Fernando Alonso tendrá que remar desde atrás en el Gran Premio de Italia. El piloto de Aston Martin quedó eliminado en la Q1 de la clasificación de Monza después de sufrir un problema con la unidad de potencia Honda que le impidió completar su último intento. Terminó 21º, aunque finalmente largará 18º por las sanciones de algunos de sus rivales.
Después de bajarse del coche, el asturiano explicó qué había sucedido. «Sí, el motor no arrancó, así que tuvimos un problema con la unidad de potencia. No sé si el motor de combustión interna, la batería o lo que sea, pero sí, no arrancó. Así que no pudimos aprovechar todo el potencial en la clasificación«, explicó.
Alonso, de todos modos, entiende que todavía tenía margen para bajar su tiempo. Según su análisis, Aston Martin podría haber quedado por delante de los dos Cadillac, aunque no mucho más. «Creo que aún hay más por venir. Solo usamos un juego de neumáticos y el tiempo que marcamos lo hicimos con un juego desgastado después de esperar mucho tiempo en el pitlane, con los neumáticos fríos, etc».
«Así que creo que aún podíamos haber sacado algo más en el último intento«, apuntó. «Probablemente, quizás por delante de los Cadillac, pero nada más que eso«. La clasificación no tomó completamente por sorpresa a Alonso. El español ya había advertido antes del fin de semana que Monza era uno de los circuitos más complicados para su equipo, principalmente por las largas rectas y las exigencias sobre la unidad de potencia.
«Creo que sabíamos que este circuito era, como dije, junto con Las Vegas, el peor para nosotros y el más exigente. Perdemos mucho en las rectas. No estamos ciegos. Vemos los mismos datos que vosotros y sabemos que tenemos que trabajar en la potencia. Creo que hay objetivos claros para el año que viene».
Pero el piloto español también dejó una frase que rápidamente llamó la atención. Monza es conocido históricamente como el “Templo de la Velocidad”, aunque para Alonso esa definición ya quedó vieja. «Ha sido tal y como esperaba. Ha sido diferente a lo que ha sido Monza siempre. Entramos en el circuito y leemos ‘Templo de la velocidad’. Ya no es el templo de la velocidad«, dijo.
¿El motivo? Las velocidades máximas que alcanzan los actuales Fórmula 1 ya no hacen de Monza el escenario más extremo en ese apartado. Alonso recordó incluso registros superiores en otros circuitos. «Creo que llegamos a los 350 o 360 en Barcelona, a 355 en Budapest. Y creo que en Monza estamos rondando los 312. Así que ya no es el templo de la velocidad«, finalizó.

