En lo que viene siendo una debacle para el binomio Aston Martin – Honda, Fernando Alonso se sobre exigió a los mandos del AMR26 y logró lo que parecía impensado a corto plazo: culminar su primera carrera de 2026 en Suzuka. Por si esto fuera poco en el delicado panorama deportivo de los de Silverstone, el bicampeón asturiano consiguió batir y batió a dos coches.
Además, ha sacado partido de los dos abandonos y cruzó la línea de meta en Suzuka en la 18ª posición. Si bien no es el mejor resultado, ni mucho menos el que espera la conducción de Aston Martin y Honda, ya que aún pierden tres segundos por vuelta con respecto a los más rápidos, lograron salir del infierno que padecían en la fiabilidad, espantando a los problemas críticos que aquejan desde la pretemporada.
Tras finalizar la carrera a 53 vueltas en Suzuka, Alonso reconoció al Diario AS el panorama: “Fuimos a Australia seguros al cien por cien que no podríamos terminar la carrera. La semana siguiente, en China, estábamos convencidos al 95 por ciento de que no terminaríamos la carrera. Y en el tercer gran premio terminamos la carrera”.
“No es el ritmo que queremos, pero hay progresos y trabajo en el equipo para seguir mejorando. Espero que sea el primer pasado para motivar a las dos fábricas y seguir avanzando”. Un tópico que ha estado presente desde la pretemporada son las temidas vibraciones del motor Honda y el AMR26 que se esperaba que siguieran causando malestar al español y a Stroll:
“Hubo vibraciones, no van a desaparecer por arte de magia, pero fueron soportables y se podía terminar la carrera. Mejor que el sábado, aunque no como el viernes. Terminar una distancia de carrera es algo que no habíamos hecho en Australia, China o los test, así que espero que el equipo tenga más datos para entender mejor el coche y estar en una mejor situación en la próxima carrera”, aseveró Alonso quién logró soportar el otro gran flagelo que ponía en riesgo a los hombres de verde.
En Suzuka estuvo la plana mayor de Honda poniéndole el cuerpo a lo que de momento está siendo un ciclo duro para los japoneses como motoristas. Previo a que salgan a pista, Alonso se abrazó con Koji Watanabe, presidente de HRC. “Sé que están trabajando muy duro desde Australia, hablamos constantemente y sé que esta carrera era especial para Honda y queríamos hacerlo lo mejor posible”.
“Lo mejor posible era terminar la carrera, pero esto demuestra que estamos comprometidos para ayudar y estar juntos. Es duro, pero somos un equipo y mejoraremos”, reconoce Fernando. “Venir aquí es uno de los mejores fines de semana del año. Desafortunadamente no pudimos rendir como querían, tenemos mucho apoyo por Honda y nos animan”.
“Suzuka siempre será un lugar especial y lo disfruté, aunque no sea competitivo”, añadió agradeciendo a los aficionados que se hicieron presentes en Suzuka para respaldar al proyecto Aston Martin Honda y brindarle cariño a Alonso. Por fuera de lo deportivo, Alonso tendrá ahora un mes para recargar baterías y disfrutar de su recién estrenada paternida.
Además, en los cuarteles de Aston Martin y Honda se preparan para seguir encontrando soluciones a los problemas que han enfrentado en este inicio de campeonato. “Un mes fuera para descansar con la familia, o no descansar…”, sonríe Fernando dejando ver que hay vida más allá de la F1 tras los fines de semana de carrera.
