La pretemporada de Aston Martin es una de las más inciertas en este nuevo comienzo de año. Después de un 2024 en el que ninguna de las mejoras introducidas mejoraron el monoplaza, los de Silverstone han apostado por volver al concepto de 2023 que tan buenos resultados dio especialmente en la primera parte de año.
El gran ritmo de carrera de Aston Martin en 2023 fue la principal clave del éxito de esa temporada, algo que se perdió en 2024 con un coche que degradaba mucho las gomas traseras y tenía excesivo subviraje. En estos días de pretemporada, el equipo se ha centrado en tratar de reducir al máximo estas carencias.
Sin embargo, pese a que el propio Alonso dice que hay una mejora, aún falta trabajo por hacer. «Creo que tenemos algunos aspectos positivos en el coche. No vamos a entrar en detalles, pero obviamente los datos y la correlación parece buena. Y hay un paso adelante en comparación con el coche del año pasado […] y hay algunos aspectos negativos también, como probablemente tengan todos los equipos, tenemos que intentar arreglarlos y mejorar para Australia y más adelante».
En ninguno de los tres días vimos por parte de Aston Martin un simulacro de carrera de muchas vueltas. El equipo británico apostó por repetir el programa del año pasado, con tandas cortas con mucho combustible: «Sé que no hemos dado muchas vueltas, pero no nos preocupa. El hardware del coche en sí es básicamente el del 24«.
«Es sólo el exterior y no las partes aerodinámicas las que cambiaron mucho para el rendimiento. Pero digamos que los motores, los radiadores, los ejes de transmisión, la suspensión, todo es igual que 2024. Así que no necesitamos las distancias de carrera normales y tantas vueltas como probablemente necesitaremos el año que viene».
Así las cosas, parece que Aston Martin volverá a luchar este año por ser el equipo líder de la zona media, algo que este 2025 será mucho más complicado. Equipos como Williams y Alpine han dado un notorio salto adelante, y no muy detrás parece estar Haas. Alonso tiene claro que 2025 empieza igual que terminó 2024:
«Tendremos que hacer fines de semana perfectos para estar en los puntos». Por otro lado, hay que tener en cuenta que a partir del Gran Premio de España, la FIA establecerá unos nuevos parámetros para medir la flexibilidad de los alerones, un aspecto que ha causado mucho revuelo en el paddock con acusaciones cruzadas entre equipos durante este periodo de reglamento.
Por lo tanto, puede que el orden de los equipos que veamos a principio de temporada pueda variar de forma considerable a partir de la prueba en el circuit de Barcelona-Catalunya. Además, Aston Martin tiene marcado ese fin de semana para introducir mejoras en el monoplaza: «En Barcelona espero cambios pero no por la normativa de alerones (nuevas pruebas de flexibilidad)«.
«Creo que tendremos algunas mejoras en el coche a lo largo de la temporada y si una de ellas hace que el coche cobre vida, el resto de la temporada cambia por completo y estás luchando por cosas mucho más altas. Tengo confianza para las primeras dos carreras, pero incluso si el orden en las primeras cuatro carreras, no deberíamos mantener ese orden para el resto del año. Creo que seguirá cambiando con cada mejora del paquete».
Para 2025, Aston Martin cuenta con un nuevo team principal, Andy Cowell, y nuevos técnicos (entre los que destaca Enrico Cardile) como las grandes bazas para cuajar una temporada sólida en el que el objetivo es ir de menos a más. Aún así, en Silverstone tienen claro que 2026 es el año marcado a rojo por el equipo, con la figura de Adrian Newey como líder técnico para asaltar los puestos de cabeza:
«Queremos hacer el mejor 2025 posible. Pero sabiendo que 2026 es un gran reinicio en términos de regulaciones y rendimiento. Si estás luchando por el Campeonato del Mundo en 2025, es una historia diferente. No puedes renunciar a demasiado porque no sabes, no hay garantía de que vayas a luchar en 2026. Así que tienes que aceptar lo que tengas».
Todas las incógnitas que giran en torno a Aston Martin sobre su rendimiento en estos tres días de test serán resueltos en el circuito de Albert Park de Melbourne dentro de dos semanas, donde ninguno de los equipos tendrá opción de esconderse.
