Félix Rosenqvist volvió a demostrar su competitividad en la temporada 2026 de IndyCar al conquistar el segundo lugar en Portland, después de haber conseguido la pole position y mantener durante buena parte de la carrera el ritmo necesario para pelear por la victoria.
El piloto sueco de Meyer Shank Racing cruzó la meta detrás de Álex Palou, quien consiguió su sexta victoria de la campaña, mientras Will Power completó el podio en el tercer puesto. El resultado confirmó el buen momento que atraviesa Rosenqvist, quien además había conseguido su segunda pole del año en Portland.
Sin embargo, más allá del resultado, Rosenqvist terminó con la sensación de que su equipo pudo haber tenido una oportunidad todavía mayor de luchar por el triunfo, especialmente por las dificultades generadas por los autos rezagados durante distintos momentos de la competencia.
Rosenqvist reconoce la superioridad de Palou
Después de la carrera, Rosenqvist fue directo al analizar el desempeño de Álex Palou. En una rueda de prensa con Pitlane Motor presente, el sueco reconoció que el piloto de Chip Ganassi Racing no tuvo una ventaja abrumadora en velocidad, pero sí ejecutó mejor algunos momentos clave de la estrategia.
“Él simplemente condujo mejor”, explicó Rosenqvist al referirse al ganador. El piloto de Meyer Shank Racing destacó particularmente el primer stint, cuando Palou extendió una vuelta más su parada y consiguió colocarse en una posición estratégica favorable. Rosenqvist admitió que su equipo no esperaba aquella maniobra y consideró que la comunicación pudo haber sido mejor.
Además, explicó que tuvo dificultades al salir de su zona de pits debido a la cercanía con el equipo de Mick Schumacher, situación que terminó complicando todavía más la secuencia. A partir de ese momento, el sueco permaneció en el segundo lugar y tuvo algunos periodos en los que mostró un ritmo competitivo.
Sin embargo, durante el último stint las condiciones se complicaron y la posibilidad de alcanzar a Palou comenzó a disminuir. El triunfo terminó siendo para Palou por una diferencia de 4 segundos, mientras Rosenqvist aseguró un nuevo podio en una temporada en la que también conquistó las 500 Millas de Indianápolis.
El tráfico de coches rezagados, la gran molestia de Rosenqvist
Uno de los principales temas de la rueda de prensa posterior a la carrera fue el impacto de los autos rezagados en el desarrollo de la competencia. Rosenqvist consideró que el tráfico alteró de manera significativa las diferencias entre los pilotos. En determinados momentos, explicó, podía ganar varios segundos y poco después perder una cantidad similar simplemente por encontrarse detrás de un auto que estaba siendo doblado.
El piloto sueco fue especialmente crítico con esta situación y planteó que IndyCar debería revisar el procedimiento utilizado con los coches rezagados. Para Rosenqvist, el problema trasciende su propio resultado. Aunque reconoció que probablemente tampoco habría ganado la carrera incluso sin esas interrupciones, consideró que la situación afecta la calidad del espectáculo y puede perjudicar el trabajo realizado por los equipos.
El tema vuelve a colocar sobre la mesa uno de los debates recurrentes de IndyCar: cómo administrar el tráfico durante las carreras sin alterar de manera excesiva las diferencias construidas en pista.
Una despedida con Meyer Shank Racing que todavía busca otra victoria
El segundo lugar en Portland también tuvo un significado especial para Rosenqvist debido a su relación con Meyer Shank Racing. El piloto confirmó que la decisión de separar caminos al finalizar la temporada ya estaba tomada desde junio, pero destacó que el equipo ha mantenido una evolución positiva pese a conocer su salida.
Rosenqvist explicó que desde su llegada al equipo ha observado una trayectoria ascendente. En su primera temporada llegaron las poles y las primeras filas, aunque todavía faltaba convertir ese rendimiento en resultados consistentes. Posteriormente aparecieron más top 5 y, para 2026, considera que el equipo encontró una pieza fundamental: el ritmo de carrera.
El sueco destacó además la evolución de las paradas en pits y aseguró que actualmente Meyer Shank Racing se encuentra en condiciones de competir por resultados importantes durante prácticamente cualquier fin de semana. El resultado de Portland se suma así a una temporada especialmente significativa para Rosenqvist.
El piloto ya había conseguido el triunfo en las 500 Millas de Indianápolis y ahora volvió a subir al podio después de arrancar desde la primera posición. Además, su segunda pole de 2026 fue la octava de su trayectoria en IndyCar. A pesar de que su futuro con Meyer Shank Racing llegará a su fin, Rosenqvist todavía tiene objetivos pendientes.
El propio piloto reconoció que le gustaría conseguir al menos una victoria más junto al equipo antes de cerrar esta etapa. Portland, aunque no terminó con el triunfo que buscaba, volvió a confirmar que Rosenqvist atraviesa uno de los momentos más competitivos de su trayectoria en IndyCar.
Con cinco carreras todavía por disputarse, el sueco tendrá nuevas oportunidades para ampliar su cosecha de resultados y cerrar su etapa con Meyer Shank Racing de la mejor manera posible.

