El piloto sueco Félix Rosenqvist se quedó con la pole position del GP de Long Beach 2026, tras una sesión de clasificación sumamente ajustada en el circuito callejero californiano. Con un tiempo de 1:07.4635, el piloto de Meyer Shank Racing superó a Pato O’Ward y Álex Palou, quienes completarán las primeras posiciones de salida.
En una rueda de prensa con la presencia de Pitlane Motor, Rosenqvist destacó que el equipo encontró el balance ideal desde las primeras rondas, lo que le permitió ejecutar una estrategia sin cambios en el coches durante la qualy. “Clavamos la preparación de los neumáticos y solo me enfoqué en mejorar vuelta a vuelta”, explicó.
El sueco también resaltó el formato del “one-lap shootout” en el Fast Six, calificándolo como emocionante pero también “estresante” al momento de esperar resultados, en una sesión donde los márgenes fueron mínimos y cualquier error podía costar caro. El resultado representa un impulso clave tanto para Rosenqvist como para su equipo, que venían buscando un punto de inflexión en la temporada.
De hecho, el propio piloto reconoció que necesitaban “darle la vuelta al año” tras un inicio complicado. Además, el logro se suma a un fin de semana redondo para Meyer Shank Racing, que también consiguió la pole y victoria en IMSA, consolidando un ambiente positivo dentro de la organización.
“Esto nos da mucha confianza, no solo a mí, sino a todo el equipo después de una racha complicada”, afirmó el sueco, quien actualmente se encontraba fuera de los primeros puestos del campeonato y necesitaba un resultado contundente para recuperar sensaciones. A pesar del gran desempeño en clasificación, Rosenqvist fue claro en que el verdadero desafío será la carrera, donde históricamente ha tenido dificultades para concretar triunfos.
El piloto reconoció que, aunque salir desde la primera posición es una ventaja importante en circuitos callejeros como Long Beach, factores como la degradación de neumáticos, la estrategia de pits y el tráfico pueden cambiar el panorama. “Es clave llegar primero a la curva uno, porque todo se vuelve más fácil: cuidar neumáticos, ahorrar combustible y controlar el ritmo”, explicó.
Asimismo, adelantó que la estrategia a dos paradas podría ser determinante, aunque admitió que el comportamiento de los neumáticos aún genera incertidumbre para todos los equipos. Con siete poles en su carrera y solo una victoria, Rosenqvist sabe que el objetivo es claro: capitalizar la posición de privilegio y finalmente “terminar el trabajo” en pista.
