El fin de semana del GP de China 2025 comenzó con la primera Sprint del año. El sábado Lewis Hamilton dominó los 19 giros, resistiendo la presión inicial y cruzando la meta por delante de Oscar Piastri (2°) y Max Verstappen (3°). Esa victoria generó una expectativa enorme para el domingo y fue sumamente emotiva para el inglés ya que representó su primera victoria vestido de rojo con Ferrari.
Por su parte, el Gran Premio de China 2025 quedará en la memoria como el día en que Oscar Piastri alcanzó su primera victoria en Fórmula 1. El joven australiano, que partía desde la segunda posición, construyó una carrera impecable en Shanghái, administrando ritmo y estrategia con la serenidad de un veterano.
Su triunfo no sólo fue un hito personal, sino también el símbolo del regreso de McLaren a la primera línea de la categoría. La imagen del podio lo dice todo: Piastri en lo más alto, acompañado por Lando Norris en el segundo lugar (quien llega a pesar de haber tenido problemas con los frenos en las últimas vueltas), sellando un histórico 1-2 para el equipo británico.
McLaren, tras años de reconstrucción y paciencia, encontró en China el punto de inflexión que confirma su competitividad en la F1. Detrás de ellos, George Russell completó el podio para Mercedes. Su tercer puesto fue el resultado de decisiones en los despachos de la FIA pero no dejó de ser un bálsamo para la escudería alemana, que siguió buscando estabilidad en un campeonato que cada vez más apretado.
Mientras tanto, el campeón reinante Max Verstappen debió conformarse con el cuarto lugar, incapaz de encontrar el ritmo que lo caracterizó en temporadas anteriores. El contraste lo aportó Ferrari, que vivió un fin de semana al estilo montaña rusa: un sábado glorioso con Hamilton y un domingo para el olvido, ya que Charles Leclerc quedó fuera de la pelea por el podio, atrapado entre errores estratégicos y falta de velocidad.
La decepción en Shanghái refuerza la sensación de que el equipo italiano debería reaccionar rápido si su objetivo era evitar más frustraciones. Para cerrar el fin de semana, el espectáculo brindado en pista se vio ensombrecido por una ola de descalificaciones tras las verificaciones técnicas de la FIA.
Charles Leclerc (Ferrari) y Pierre Gasly (Alpine) fueron excluidos debido a que sus monoplazas no alcanzaron el peso mínimo reglamentario. A ellos se sumó Lewis Hamilton (Ferrari), cuyo coche presentó un desgaste excesivo en el tablón del fondo plano. Estas sanciones reconfiguraron por completo la zona de puntos, permitiendo que George Russell heredara la tercera posición.
Este inesperado desenlace técnico posibilitó que pilotos como Esteban Ocon y Oliver Bearman sumaran unidades vitales para Haas. Incluso Carlos Sainz, en su nueva etapa con Williams, logró heredar el último punto disponible tras haber cruzado la meta originalmente fuera del top 10.
