La primera edición de los 1812 km de Catar difícilmente será olvidada por los aficionados de la resistencia. Y es que el debut del WEC en el país árabe tuvo muchos condimentos que propiciaron una carrera memorable, como el regreso de Porsche y también la llegada de nuevos fabricantes a Hypercar.
Sin embargo, nadie contaba con el golpe de escena final donde la gran ejecución de Porsche Penske a lo largo de la prueba estuvo a punto de quedar en nada tras un insólito percance en el coche de Kevin Estre, Laurens Vanthoor y André Lotterer. Habiendo conseguido la pole, el 2 de Marzo de 2024 en Doha pintaba muy bien para Porsche Penske.
Y es que la tripulación del #5 eran los claros favoritos en un nuevo inicio de temporada. El gigante germano de los sport prototipos volvía a la máxima divisional de la resistencia con el objetivo de reinstaurar la hegemonía que mantuvieron entre 2015 y 2017 con eximias leyendas como Timo Bernhard, Mark Webber y Brendon Hartley.
Sin embargo, la partida sorprendió a la formación que salía en pole con Michael Christensen, y es que el Ferrari #50 con Miguel Molina sorprendió tanto al danés como al Toyota #7 adelantándolos de manera ingeniosa por el exterior de la curva 1. El de Lloret del Mar conseguía hacerse con el liderazgo y quería en el inicio dar el golpe de autoridad.
El Peugeot con Nico Müller al volante se ponía tercero y comenzaba un interesante duelo por la punta. Hay que destacar que problemas con la vibración de los neumáticos fueron relegando al Porsche #5 en el inicio y que se intensificaron a lo largo de la tarde. Conforme se desarrollaba la primera parte de los intensos y extenuantes 1812 km de Catar, la lucha en cabeza iba a tener a tres marcas históricas del deporte siguiéndose muy de cerca y no cediendo en ningún momento.
Sin embargo, Christensen que buscaba recuperarse y pelear por la cabeza tenía una pequeña salida de pistaba que le costaba un par de puestos ante un Peugeot que olía sangre y no desaprovechaba la oportunidad. Inclusive el coche francés a los mandos de Müller luego daba cuenta de Molina en la curva 1, que luego sería penalizado por tocar la línea blanca en su entrada a boxes para repostar.
Pasadas las primeras dos horas de carrera, las cosas fueron cambiando y Porsche Penske, esta vez con el #6 que venía remontando, comenzó a retomar el ritmo y fácilmente despachó al Peugeot #93 para hacerse con liderazgo y no soltarlo más. En tanto que los Ferrari navegaban en el pelotón buscando resarcirse un inicio que se perfilaba complicado a pesar del buen inicio de Miguel Molina.
Conforme siguió avanzando la prueba, todo quedaba supeditado a una lucha a dos bandas por la victoria con el Porsche #6 y el Peugeot #93 que se transformaba en una verdadera cacería con la diferencia entre ambos coches variando, cuando iniciando la sexta hora Müller volvió al volante del coche galo y recortó al líder la diferencia quedando a menos de 10 segundos y con mucha acción por delante.
A pesar de los embates de Müller, Vanthoor fue tenaz y logró progresivamente volver a construir el colchón que le sacaba a la marca del león y siguió fortaleciéndose en la cima cuando el sol comenzó a caer en una carrera que poco a poco fue convirtiéndose en una procesión donde las diferencias eran grandes.
Con la carrera casi sellada, lo único que podía deparar algún cambio era un golpe de escena, el cual apareció casi al final de la prueba. Cuando parecía que el Porsche #6 con Estre tenía todo controlado, el primer susto para la formación germano-americana llegó cuando el francés se encontró con un Lexus GT3 con el cual tuvo un pequeño contacto.
El super-deportivo japonés fue despedido de forma abrupta hacia el exterior de la pista. Aun así, la zozobra llegaría más adelante faltando 7 giros y 15 minutos para el final. Hasta ese momento, Porsche Penske había sido amo y señor de los 1812 km de Catar, la batalla contra el Peugeot #93 estaba prácticamente sentenciada a su favor y solo quedaba seguir empujando hasta la bandera a cuadros.
En la vuelta 328 de las 335 pactadas, Porsche llamó a su piloto a los boxes para una parada de emergencia por un percance insólito. ¿Cuál era este percance? El panel lateral izquierdo donde se enseña el número del coche se había desprendido del #6 y por normativa todos los coches que compiten deben contar con el número para su identificación en los dos laterales.
De este modo, a Estre no le quedaba más remedio que entrar a boxes para que se le coloque un nuevo panel adhesivo ante la ineludible posibilidad de perderlo todo. El trabajo afortunadamente salió bien y solo perdieron 20 segundos en el cambio del adhesivo que lo pusieron en el lateral izquierdo, lo cual le permitió mantener el liderazgo y cruzar la meta como vencedor.
Por otro lado, el drama pasó de ensañarse con Porsche para infiltrarse en el Peugeot #93 que se encaminaba a obtener su primer podio en el WEC. Restando 2 giros para la bandera a cuadros, el coche de Jean-Eric Vergne comenzó a perder potencia y cayó en el clasificador, siendo rebasado por Porsche Jota #12 y el Porsche Penske #5, quienes tuvieron una ardua lucha por el honor en el sprint final de carrera.
De este modo, la tripulación comandada por Laurens Vanthoor, Kevin Estre y Andre Lotterer lograron un debut soñado para Porsche en su regreso al Mundial de Resistencia al imponerse en en los 1812 km de Catar, la cual fue también la primera victoria luego de las 6 horas de Austin de 2017 con Brendon Hartley, Timo Bernhard y Earl Bamber a los mandos del 919 Hybrid en la antigua LMP1.
Además, sumó un triplete de la marca germana contando al Team Jota que se coló segundo, impidiendo un doblete de la formación de Penske. Por detrás del trinomio del fabricante de Stuttgart culminaron el Ferrari #83 de AF Corse, el Toyota #7, el Ferrari #51 y el Alpine #35.
Finalizando la zona puntuable culminaron el Toyota #8, el Porsche #99 y el BMW #20 luego de varias modificaciones en el orden por sanción a varios pilotos. Por otro lado, en LMGT también Porsche monopolizó la victoria y es que la escuadra Manthey Pure Rxcing logró imponer su superioridad y se hizo con la corona de laureles en la nueva LMGT3 de 2024.
La tripulación conformada por Klaus Bachler, Joel Sturm y Aliaksandr Malykhin lideraron prácticamente toda la carrera y consiguieron llevarse la victoria sacándole 4,8 segundos al Aston Martin Vantage GT3 #27 de Heart of Racing con Ian James, Alex Riberas y Daniel Mancinelli, mientras que en tercer lugar de la divisional de los gran turismo culminó Marco Sorensen a los mandos del Aston Martin de D’station tras una fuerte carga en la parte final.
