Envision Racing cerró el doble E-Prix de Shanghái con un balance positivo después de protagonizar una notable remontada en la segunda carrera. El equipo británico pasó de sumar únicamente seis puntos el sábado a convertirse en uno de los grandes protagonistas del domingo gracias al primer podio de Joel Eriksson en la Fórmula E y al sólido quinto puesto de Sébastien Buemi.
La primera carrera estuvo marcada por la lluvia, las cambiantes condiciones del asfalto y una estrategia condicionada por el Pit Boost y las neutralizaciones. En ese escenario, Joel Eriksson fue el piloto más destacado de Envision al cruzar la meta en séptima posición tras una carrera consistente en la que aprovechó un uso acertado del Attack Mode durante las últimas vueltas.
Por el contrario, Sébastien Buemi no pudo sacar partido al ritmo del monoplaza y finalizó decimoséptimo, lejos de la zona de puntos después de verse perjudicado por el desarrollo estratégico de la prueba. El domingo, con otra carrera condicionada por la lluvia al inicio pero con una pista que fue secándose progresivamente, Envision dio un importante paso adelante.
El equipo apostó por una estrategia diferente en la gestión de los neumáticos y la energía, una decisión que permitió a ambos pilotos remontar desde la parte trasera de la parrilla. Joel Eriksson firmó una actuación sobresaliente. El piloto sueco escaló posiciones con un ritmo muy competitivo hasta colocarse al frente de la carrera durante varios giros.
Un Full Course Yellow en el tramo decisivo alteró la estrategia prevista y eliminó parte de la ventaja que había construido, aunque logró conservar la tercera posición para subir por primera vez al podio en la Fórmula E. Sébastien Buemi también protagonizó una destacada remontada. El campeón de la temporada 2015-16 avanzó desde la zona media-baja de la parrilla hasta terminar quinto, aunque reconoció después que una presión de neumáticos superior a la ideal cuando la pista comenzó a secarse le impidió luchar por un resultado todavía mejor.
Aun así, sus puntos, unidos al podio de Eriksson, permitieron a Envision cerrar uno de sus mejores fines de semana de la temporada en términos de rendimiento colectivo. Con un séptimo y un decimoséptimo puesto el sábado, seguidos por un tercer y un quinto lugar el domingo, Envision abandonó Shanghái con un importante impulso tanto deportivo como anímico.
La escudería demostró una gran capacidad para reaccionar entre ambas carreras y confirmó que, cuando la estrategia acompaña, dispone del ritmo necesario para luchar por los puestos de honor en la recta final del campeonato.


