Honda vuelve a estar en lo más alto de la IndyCar. Y David Salters no sabe celebrarlo de otra manera que dando las gracias. El fabricante japonés acaba de conquistar su 12º campeonato de constructores, el segundo consecutivo y el sexto en los últimos nueve años, después de una temporada en la que ha sumado 10 victorias y 13 poles, además de ganar las 500 Millas de Indianápolis con Felix Rosenqvist.
Para el presidente de Honda Racing Corporation USA, sin embargo, el título no pertenece a una persona concreta. Así lo comentó en una rueda de prensa con los medios y Pitlane Motor presentes: “Lo personal no viene al caso. Gracias por la amable presentación y los entusiastas aplausos para Kelvin y un poquito para mí”, bromeaba Salters antes de centrarse en quienes considera los verdaderos protagonistas.
“Agradecemos a los maravillosos hombres y mujeres de HRC. Tenemos el privilegio de estar aquí, pero, como siempre, hay personas reales que realizan un trabajo real. Contamos con personas increíbles que hacen nuestro trabajo, todo un equipo. Trabajamos en equipo. Es un privilegio para Kelvin y para mí liderar este proyecto”.
Y siguió repartiendo méritos. “Muchas gracias a nuestros hombres y mujeres, y gracias a los equipos con los que trabajamos. Gracias a los brillantes pilotos. Gracias a la IndyCar. Gracias a los aficionados. Muchísimas gracias a todos los que escriben sobre esto y lo promocionan. Muchísimas gracias, de verdad”.
Una filosofía resumida en una frase: “En este juego se aprende a ser muy humilde. Normalmente se pierde más de lo que se gana. Cuando se tiene éxito, hay que agradecer a quienes lo hicieron posible”. La clave de esta temporada también está en la amplitud del proyecto.
La marca nipona ha conseguido ganar en los cuatro tipos de circuito de la categoría y ha contado con aportaciones de sus cinco equipos: Chip Ganassi Racing, Andretti, Rahal Letterman Lanigan, Dale Coyne y Meyer Shank. Todos han liderado vueltas y han conseguido podios. Pero Salters sabe que mantener ese nivel exige algo más que solamente ser rápido:
“Creo que en esto uno no quiere defraudar a sus colegas. Steve Gauff, gente como la que mencionaste. Son personas a las que se respeta enormemente. Tenemos la suerte de tener una empresa así. No quiero defraudarlos. Es el miedo al fracaso lo que te motiva”, reconocía.
“Cuando me despierto por la mañana, pienso: ¿Qué voy a hacer para asegurarme de estar al mismo nivel que todas las personas con las que trabajamos? Me da miedo despertarme por la mañana porque hay mucho que demostrar, en serio. Algunos dicen que es la emoción de ganar o el miedo al fracaso. Es el miedo al fracaso lo que te motiva”.
“Entonces tienes que convertirlo en algo positivo, de lo contrario te consumirá. Tienes dos opciones: puedes ser infeliz o feliz. Mejor ser feliz”. David Salters también quiso reivindicar la personalidad de Honda. “Además, estamos en el negocio del entretenimiento, ¿no? Estamos aquí. Eso es lo maravilloso de Taito y de las carreras en Estados Unidos: estamos aquí para entretener a los aficionados».
«Lo más importante que tenemos son los aficionados”. Y continuó: “No queremos ser demasiado corporativos. Queremos ser normales, humanos y divertidos. Esa es la esencia de Honda. Honda es peculiar, en el buen sentido. Se nota en todos nuestros increíbles coches, en todo lo que hacemos, en las locuras que emprendemos”.
La mirada hacia el futuro aparece inevitablemente cuando se habla del nuevo coche y del crecimiento de la categoría. Honda y Chevrolet han renovado su compromiso multianual con IndyCar desde 2027 y ambos fabricantes estarán implicados en el desarrollo de la nueva generación que llegará en 2028.
Salters lo tiene claro: “La prueba está ahí. Creer es una cosa, pero si observas esta temporada, puedes ver hacia dónde se dirige la IndyCar. Antes teníamos un promedio de un millón de espectadores, ahora tenemos casi dos millones. Mucho más que la Fórmula 1. Está empezando a alcanzar a la NASCAR. ¡Bien hecho, FOX! ¡Bien hecho, IndyCar!”.
Y el entusiasmo aumenta cuando habla del producto. “Si ves el coche nuevo en persona, luce impresionante. Y qué hay bajo el capó: un nuevo sistema de propulsión y un nuevo sistema híbrido. Además, la forma en que lo utilizamos también es importante. Tenemos un contrato de arrendamiento que nos permite involucrarnos más en su funcionamiento”.
También hubo espacio para Scott Dixon, que deja Chip Ganassi Racing al terminar la temporada. “Cuando era un joven ingeniero, en pantalones cortos, vine aquí creo que fue en 2001 con otro fabricante, PacWest. Había un chico joven de Nueva Zelanda haciendo pruebas. Ese era el Sr. Dixon”.
“Resultó ser uno de los más grandes de la historia de la IndyCar. Ahora es el GOAT. Scott es Scott. Es increíblemente bueno como piloto de carreras”. El último gran capítulo fue para Alex Zanardi, cuyo legado está siendo homenajeado este fin de semana en Laguna Seca, 30 años después de su histórico adelantamiento en el Sacacorchos y del primer campeonato de Honda en la IndyCar.
El coche de Álex Palou luce precisamente el mítico rayo de Chip Ganassi Racing. “Alex era una leyenda, ¿verdad? Lo que pasó aquí es legendario. Ustedes construyeron esta historia. No hay muchas empresas que puedan decir lo mismo. Estamos increíblemente orgullosos. Sinceramente, espero que podamos seguir otros 30. No veo por qué no”. Después mira al presente:
“Lo que estamos presenciando ahora es un nuevo hito histórico con Alex Palou. Estamos viendo la grandeza. Todos deberíamos sentirnos increíblemente orgullosos y privilegiados de presenciar este momento histórico. Estoy muy orgulloso de ello”.


