Julian Robertson, estratega de Alex Palou, reveló que la victoria del español estuvo lejos de ser sencilla, ya que el equipo tuvo que modificar completamente su plan original tras descubrir que los neumáticos alternativos no funcionarían como esperaban. En una rueda de prensa con la presencia de Pitlane Motor, Robertson explicó que la ausencia de banderas amarillas terminó beneficiando a Palou, quien se mantuvo en la parte delantera durante toda la carrera.
“Si estás adelante, una carrera sin banderas amarillas es buena. Si estás en medio o atrás, quieres tantas amarillas como sea posible”, señaló Robertson. Desde el muro, el ingeniero entendió rápidamente que el desarrollo de la competencia obligaría a improvisar. Durante buena parte del fin de semana, el equipo pensó que los neumáticos blandos serían la mejor opción, especialmente porque en las prácticas habían mostrado un desgaste controlado.
Sin embargo, todo cambió durante el warm-up. “Teníamos los resortes correctos, pero no los neumáticos correctos en la mitad de la carrera”, reconoció Robertson. Por otro lado, el estratega explicó que la caída de rendimiento de los neumáticos blandos obligó al equipo a cambiar de rumbo y utilizar neumáticos medios usados en el segundo stint, algo que volvió muy complicada la carrera para Palou.
“Se puso bastante complicado en la mitad de la carrera”, admitió. Siguiendo con estas declaraciones, Robertson detalló que el equipo había preparado varios juegos de neumáticos blandos nuevos, pensando en una carrera centrada en ellos. Pero al ver cómo se degradaban en el warm-up, decidieron pasar al llamado “Plan B”.
“Teníamos un montón de blandos listos. Una vez que vimos cómo se estaba desarrollando la carrera, cambiamos al Plan B”, explicó. Ese ajuste significó que Palou tuviera que rodar con neumáticos primarios usados, una situación poco ideal y que permitió que otros rivales se acercaran peligrosamente.
Robertson reconoció que la estrategia de Christian Lundgaard fue especialmente fuerte, ya que el piloto danés contaba con más juegos de neumáticos alternativos nuevos por no haber avanzado al Fast Six. “Lundgaard hizo durar varios juegos de blandos. Nuestra estrategia funcionó, pero él tenía neumáticos nuevos cuando nosotros estábamos con medios usados”, comentó.
Desde la torre de pits, Robertson y su grupo monitoreaban constantemente el comportamiento de sus rivales y sabían que la amenaza de Lundgaard era real, especialmente cuando Palou comenzó a encontrar tráfico. “Cuando salimos del tráfico empezamos a hacer vueltas bastante buenas. Pensábamos que iba a ser muy cerrado, pero creíamos que podíamos mantenernos adelante”, afirmó.
Robertson también mencionó a David Malukas como otro de los pilotos que obligaron al equipo a mantenerse alerta, especialmente porque apostó por una estrategia agresiva desde muy temprano. “Cuando Malukas paró temprano y quedó con pista libre, pensamos que iba a empezar a sacar ventaja. Por suerte no pudo alcanzarnos”, dijo.
Más allá de las decisiones estratégicas, Robertson dejó claro que una de las claves para sacar adelante la carrera fue la tranquilidad de Alex Palou frente a un escenario complicado. El estratega aseguró que el español mantiene la calma incluso cuando la situación cambia de forma inesperada, algo que considera fundamental para ganar carreras tan complejas como esta.
“Alex es súper bueno manejando y todo el equipo trabaja de forma muy eficiente”, señaló Robertson. También destacó que Palou nunca perdió la compostura cuando supieron que tendrían que montar neumáticos usados. “Sabíamos que íbamos a tener que poner ruedas usadas. Solo teníamos que bajar la cabeza y hacerlo”, comentó.
Robertson insistió en que no hubo frustración pese a que el comportamiento de los neumáticos cambió por completo entre los libres y la carrera. “No hay frustración. Solo tienes que hacer lo siguiente y tratar de hacerlo rápido”, afirmó. El ingeniero confesó que todavía les cuesta entender por qué los neumáticos medios empeoraron tanto el domingo, especialmente porque las temperaturas más frescas hacían pensar que durarían más.
“Pensamos que el clima más fresco ayudaría a los neumáticos y pasó exactamente lo contrario. Esta mañana simplemente se desplomaron”, explicó. A pesar de ello, Robertson considera que la reacción del equipo fue la correcta y que esa capacidad de adaptarse rápidamente volvió a marcar la diferencia para que Palou pudiera mantenerse en la punta y cerrar otra victoria importante.
