El Circuit de Barcelona-Catalunya cierra un fin de semana histórico con la celebración del Espíritu de Montjuïc ha vivido un fin de semana lleno de emoción. Este evento ha transportado a los aficionados a la época dorada del automovilismo, rindiendo homenaje a las míticas carreras disputadas en el trazado urbano de Montjuïc.
Más de 11.900 asistentes han disfrutado de una combinación perfecta entre competición, exhibiciones y actividades para toda la familia. Uno de los momentos más esperados fue la Classic Endurance Racing, que reunió casi 80 prototipos de resistencia de los años 60 y 70. Divididos en dos categorías según su década de fabricación, estos vehículos históricos ofrecieron carreras llenas de intensidad.
En la primera serie, el Lola T70 Mk.3B de Emile Breittmayer se impuso en una prueba marcada por la lluvia, mientras que en la segunda, Maxime Guenat llevó su Lola T286 a la victoria bajo la iluminación nocturna del Circuit. El espectáculo continuó con los Endurance Racing Legends, donde los GT y prototipos de las décadas de 1990 y 2000 aportaron un toque más moderno al evento.
La categoría de LMP y GT1 vio a Christian Albrecht y Alfie Briggs alternarse en lo más alto del podio en diferentes mangas, mientras que entre los GT2, Maxwell Lynn se mostró imparable con su Ferrari F430 GTC. La emoción estuvo garantizada con luchas cerradas en cada carrera.
Los icónicos prototipos del Group C Racing también hicieron vibrar al público con dos intensas pruebas de 45 minutos. Los Porsche 962 C demostraron su poderío al lograr la victoria en ambas carreras, primero con Ivan Vercoutere y Ralf Kelleners al volante y, posteriormente, con Lukas Halusa repitiendo la hazaña.
Mercedes-Benz y Nissan completaron los podios, reviviendo la era dorada de la resistencia de los 80 y principios de los 90. Otro de los grandes atractivos fue la 2.0l Cup, una competición mono-marca con casi 30 unidades del legendario Porsche 911. En una exigente prueba de 90 minutos, Olivier Bryant dominó con autoridad, seguido por James Thorpe-Phil Quaife y Xavier Dayrautm.
Paralelamente, la Heritage Touring Cup trajo de vuelta a los legendarios turismos de los años 70 y 80, recordando el Campeonato Europeo de Turismos. El BMW 3.0 CSL de Sebastian Glaser fue el gran protagonista, ocupando las dos primeras posiciones del podio gracias a su participación en solitario y en dupla con David y Olivier Hart. Maxime Guenat, con un Ford Capri RS 3100, completó la terna de ganadores.
Los vehículos de los años 50 y 60 encontraron su espacio en la Sixties’ Endurance y la Gentlemen Challenge. En la primera, el Shelby Cobra Daytona Coupé dominó la prueba de dos horas, mientras que en la segunda, Guillermo Fierro y su Maserati Tipo 61 Birdcage lograron la victoria dominical tras una penalización que lo relegó el día anterior. Marcas emblemáticas como Ferrari, Jaguar y Lotus también brillaron en estas categorías.
El evento cerró con la Classic Touring Challenge, reservada a turismos anteriores a 1966. El Ford Mustang 289 de Abraham Bontrup fue el vencedor, escoltado en el podio por dos Ford Cortina Lotus. Así, el Espíritu de Montjuïc demostró una vez más su capacidad para revivir la esencia del automovilismo histórico, transportando a los espectadores a una era donde la pasión y la mecánica pura eran los verdaderos protagonistas.
