Dreyer & Reinbold Racing volverá a la IndyCar en 2027 después de adquirir la plaza del equipo Rahal Letterman Lanigan Racing. La transacción, que ha recibido el visto bueno de la organización, llega al poco tiempo de la muerte del dueño de la estructura, Dennis Reinbold, quien falleció el pasado 13 de junio.
De este modo, el equipo volverá a disputar todas las pruebas de la próxima temporada de Indycar, algo que no hacía desde el año 2012. El director ejecutivo de Dreyer & Reinbold Racing Derek Reinbold, ha querido agradecer públicamente al equipo Rahal Letterman Lanigan Racing la la buena postura que han adoptado durante las negociaciones:
«Quiero dar las gracias a Bobby Rahal, Mike Lanigan, David Letterman y Jay Frye por la forma en que han abordado este asunto desde nuestra primera conversación. Lo han tratado como una colaboración entre dos organizaciones que desean que la otra tenga éxito, y el anuncio de hoy es un reflejo de ello».
Una vuelta, asegura Reinbold, que se produce en uno de los momentos más dulces de la categoría: «La IndyCar se encuentra en la mejor situación en la que ha estado en décadas, y eso es consecuencia directa de la gestión y el liderazgo de Roger Penske. El crecimiento de esta serie, tanto dentro como fuera de la pista, ha hecho que este sea el momento adecuado para que nuestro equipo vuelva a competir a tiempo completo».
«Mi padre fundó Dreyer & Reinbold Racing y le dedicó toda su vida, y nuestra familia lleva cuatro generaciones vinculada al Speedway. Volver a competir durante toda una temporada es la mejor forma que tenemos de honrar su legado, y queremos que se sienta orgulloso de nosotros».
En la misma línea se ha pronunciado Mark Miles, presidente y director ejecutivo de Penske, quien destaca el buen funcionamiento de licencias del campeonato: «El sistema de licencias proporciona a los equipos un activo valioso que fomenta su inversión continuada en el crecimiento a largo plazo de este deporte, al tiempo que ofrece a los nuevos grupos de propietarios una vía clara para incorporarse a la categoría».
«Se trata de un paso más en el fortalecimiento de los cimientos a largo plazo de IndyCar». Por su parte, el copropietario de Rahal Letterman Lanigan Racing Bobby Rahal, señala que esta acción es una muestra de respeto y cariño hacia la figura de Dennis Reibold, quien contribuyó de una forma notable en el automovilismo estadounidense:
«Siempre he sentido un enorme respeto por Dennis Reinbold, tanto como compañero propietario de un equipo como compañero concesionario de automóviles. Su dedicación a la IndyCar y el legado que ha construido a lo largo de muchos años le han valido el respeto de todos en el paddock».
«Al evaluar la dirección a largo plazo de nuestra organización, tomamos la decisión estratégica de volver a contar con dos coches en nuestro programa a tiempo completo a partir de 2027. Creemos que esto permite a nuestro equipo alcanzar el máximo nivel competitivo, al tiempo que nos permite concentrar nuestros recursos en la preparación para la presentación del nuevo coche».
«Dennis había manifestado su interés en adquirir una licencia desde el momento en que se creó el programa de licencias, y mantuvimos varias conversaciones con él antes de su fallecimiento. Nos complace haber podido cerrar esta operación, y no se nos ocurre ninguna organización más merecedora de recibir la licencia. Esto refleja el compromiso de toda una vida de Dennis con este deporte y contribuye a garantizar que su legado perdure».


