Todo parece indicar que el sueño argentino de tener a la Fórmula 1 podría ser una realidad. Y es que el icónico Autódromo Óscar y Juan Gálvez de Buenos Aires, la capital del país sudamericano, está preparándose para una transformación integral con la que esperan abrirle las puertas a los mejores eventos de motor como la Fórmula 1 en un futuro no muy lejano.
Si bien el motivo de las reformas que sufrirá el tradicional circuito porteño es el desembarco de MotoGP en 2027, el objetivo de fondo de esta mega transformación va más allá: devolver a los monoplazas más veloces del planeta a suelo argentino luego de un letargo de casi 3 décadas fuera del calendario.
Para poder albergar a MotoGP, el proyecto que transformará al trazado más emblemático de Argentina ha sido diseñado por Hermann Tilke, el ingeniero alemán que ha estado a cargo de la construcción de la gran mayoría de los circuitos modernos de Fórmula 1. La propuesta que presentó el arquitecto fue seleccionada entre varias alternativas y prevé la creación de un nuevo trazado de casi cinco kilómetros.
Este contará con los estándares de seguridad propios de los autódromos contemporáneos y una sustancial modificación en el diseño del mismo. El nuevo trazado de Buenos Aires alcanzará la homologación Grado 2 de la FIA, lo cual es un requisito fundamental para poder organizar eventos internacionales del máximo nivel, aunque esto sería aún no sería suficiente para tener de manera inmediata a la Fórmula 1, cuyos estándares de seguridad exigen la certificación de Grado 1.
Aun así, las autoridades gubernamentales y del circuito argentino ven a este proyecto impulsado por Tilke como una plataforma para poder cumplir con la meta a corto plazo. «Tenemos un plan de dos fases. La fase 1 es para MotoGP en 2027 y la fase 2 es para Fórmula 1. Eso significa un total aumento de licencia A para FIM y Grado 1 para F1«.
«Pero no se trata sólo de cuestiones técnicas, con todos los requisitos que tenemos, sino con las paredes, con las defensas, y todo esto debe resultar en un circuito muy bueno y muy emocionante», ha explicado Hermann Tilke en el evento oficial del anuncio. Uno de los puntos claves es que la remodelación afectará profundamente a la fisonomía del Autódromo Oscar y Juan Gálvez.
Y es que para ello, se rediseñarán curvas históricas del trazado como Vivorita, Cajón, Ombú, Tobogán Traverso y la S de Senna, las cuales serán eliminadas para poder plasmar un diseño más fluido y seguro. A pesar de que la esencia de los tramos cambiará, sus nombres emblemáticos permanecerán, puesto que serán utilizados para bautizar a las curvas y tramos del nuevo recorrido.
Aun así, esto no afectará el área del Curvón Salotto y la Chicana de Ascari, puesto que este tramo se conservará sin modificaciones, de modo que se podrá mantener con vida un fragmento del circuito número 12, el cual es muy popular para los aficionados del automovilismo de Argentina.
Las obras de remodelación vienen impulsadas por capitales mixtos. En este sentido, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires las lleva a cabo junto con promotores privados, tales como el Grupo OSD. Además de las modificaciones propias que sufrirá el dibujo del circuito, también se efectuarán diferentes reformas en infraestructura, seguridad y accesos para poner a tono al templo de la velocidad de Argentina.
Nuevos pianos, drenajes optimizados, nuevas barreras de neumáticos, actualización eléctrica y tribunas que contarían con la capacidad de albergar un total de 120.000 espectadores. Además, desde el circuito informaron la previsión preliminar de fechas para la primera fase de remodelación del trazado.
De hecho, está estipulado que la primera reunión entre las partes involucradas sea este mes en Silverstone y hasta octubre se llevarán a cabo los ajustes, siempre y cuando sea necesario, antes de empezar con la nueva construcción en noviembre. Una vez se lleve a cabo todo el trabajo necesario, se prevé que el «nuevo» Autódromo Oscar y Juan Gálvez esté finalizado para febrero de 2027.
Esto permitiría abrir las puertas para el MotoGP desde marzo en adelante con el GP de Argentina de ese año. «Todo lo que nosotros rediseñemos no es sólo para los pilotos, es también para los espectadores, eso es muy importante. En el medio del circuito tenemos una cima, que será para ver desde ahí. Luego tenemos una ruta en el circuito, donde los espectadores se pueden mover de una zona a otras curvas y tener una vista de 360° a todas partes».
«Y, por otro lado, tenemos un área de conciertos, que es muy importante para que sea un evento completo, que es muy interesante para todos y tener una buena vista de todos lados al circuito», explicó Tilke. «Además de los edificios, y me refiero a la infraestructura, tenemos que aumentar mucho el paddock porque se requiere mucho espacio para un pitlane moderno y también tenemos que aumentar la capacidad del edificio de boxes, agregar garajes y modernizarlos».
«Al final queremos que todos estén orgullosos y que creemos un circuito de último nivel, de última generación». Si bien MotoGP confirmó que trasladará el GP de Argentina al renovado Autódromo Óscar y Juan Gálvez para 2027, los esfuerzos que se están llevando a cabo van plenamente enfocados en convencer a la FIA y a Liberty Media de que la metrópolis del país sudamericano está en condiciones de regresar al calendario de la Fórmula 1.
Lógicamente que para lograr dicha meta deberán dar un salto adicional en materia de infraestructura y asegurar el financiamiento de un canon cercano a los 40 millones de dólares anuales. El propio Tilke confirmó en la presentación del evento que prácticamente el el 90% del circuito será el mismo para MotoGP y Fórmula 1, modificándose solamente dos curvas en buscando garantizar adelantamientos y la seguridad.
Se especula que el trazado que albergaría una potencial carrera de Fórmula 1 será unos 500 metros más largo y en ninguno de ellos se usará la mítica zona del lago, puesto que una parte de la misma se empleará para crear un área de conciertos. La ilusión de Argentina por volver a tener un Gran Premio dentro de la Fórmula 1 no es algo nuevo, pero ahora la situación está respaldada con un proyecto concreto y figuras importantes que están involucradas.
De hecho, la presencia de Hermann Tilke en el equipo, junto a figuras políticas como Jorge Macri y el promotor Orly Terranova, son un claro indicio de que hay voluntades serias para avanzar en dicho proyecto. Inclusive, el nombre de Daniel Scioli, exembajador y hombre cercano al deporte motor, representó al país sudamericano ante Liberty Media como parte del interés del Estado Nacional.
No se puede soslayar, que la llegada de Franco Colapinto a la Fórmula 1 y su popularidad contribuyó a recuperar el interés de Argentina en la categoría y también de potenciales inversores. Aun así, para que se pueda materializar, hay muchas barreras que derribar. Para obtener la homologación de Grado 1 es necesario realizar inversiones adicionales, del mismo modo que garantizar la viabilidad financiera del evento.
Además, en la actualidad el calendario de la Fórmula 1 es altamente competitivo y los lugares vacantes son prácticamente escasos, con lo cual el trabajo por delante es importante aunque se empieza a ver un rumbo claro.
