Franco Colapinto afronta el Gran Premio de Baréin 2026 en un momento especialmente importante de su temporada. El argentino llega a Sepang después de un Azerbaiyán que terminó de la peor manera posible, cuando un error en la resalida tras el coche de seguridad acabó con su carrera, la de su compañero Pierre Gasly y también la de Lando Norris.
El escenario será completamente diferente en Malasia. El Gran Premio de Baréin se disputará de manera excepcional en el circuito de Sepang entre el 2 y el 4 de octubre, después de que el trazado malasio fuese elegido para acoger la cita que originalmente debía celebrarse en Sakhir.
Colapinto llega, además, con 27 puntos y 12º en el Mundial después de las primeras 15 carreras de la temporada. El piloto de Alpine ha conseguido ocho resultados dentro del top 10, con sus mejores actuaciones en Canadá y Miami, donde terminó sexto y séptimo respectivamente.
La temporada de Colapinto había tomado una dirección positiva antes de llegar a Azerbaiyán. En el Gran Premio de España, disputado en Madrid, el argentino consiguió terminar séptimo y sumar seis puntos para Alpine, confirmando el buen momento que atravesaba el equipo francés.
Sin embargo, Bakú ofrecía una oportunidad todavía mayor. Alpine había demostrado un ritmo competitivo durante el fin de semana y los dos monoplazas estaban perfectamente colocados para luchar por una importante cantidad de puntos. Gasly rodaba séptimo y Colapinto ocupaba la décima posición cuando apareció el coche de seguridad.
La resalida podía convertirse en una de las mejores oportunidades del año para Alpine, pero todo cambió en la primera curva. Colapinto llegó demasiado rápido a la frenada, bloqueó los neumáticos y perdió el control de su A526. El argentino golpeó a Gasly en el vértice y el francés terminó impactando contra el McLaren de Norris. Los tres pilotos quedaron fuera de carrera.
Para Alpine fue un golpe especialmente duro porque el equipo estaba encaminado hacia un doble resultado dentro de los puntos. El argentino no tardó en asumir su responsabilidad por el accidente. Después de la carrera pidió disculpas tanto a Alpine como a Gasly y reconoció que había cometido un error en un momento en el que ambos coches tenían una buena oportunidad de sumar.
Su conclusión fue clara: había que pasar página y centrarse inmediatamente en la siguiente carrera. El error de Bakú tendrá consecuencias directas en el próximo Gran Premio. Los comisarios consideraron que Colapinto fue «total o predominantemente culpable» del accidente y le impusieron una penalización de diez segundos.
Como el argentino abandonó la carrera y no pudo cumplir esa sanción durante el Gran Premio, el castigo se transforma en una pérdida de cinco posiciones en la parrilla de salida de Sepang. Por tanto, Colapinto no comenzará el Gran Premio de Baréin desde la posición que consiga en clasificación, sino cinco puestos por detrás.
Eso hace todavía más importante que Alpine consiga extraer el máximo rendimiento del A526 durante la sesión del sábado. La situación llega además después de que Lando Norris retirase sus críticas iniciales contra el argentino. El piloto de McLaren se puso en contacto directamente con Colapinto para disculparse por sus comentarios posteriores al accidente y reconoció que no debería haber pedido una sanción de carrera para el argentino.
El incidente tampoco pasó desapercibido para la cúpula de Alpine. Flavio Briatore mostró su decepción por haber perdido una oportunidad de conseguir puntos con ambos coches y aseguró que el equipo debía analizar lo ocurrido. El asesor ejecutivo de Alpine calificó la maniobra como un «very poor move» y señaló que Colapinto había asumido la responsabilidad que le correspondía.
Briatore también dejó abierta la necesidad de reflexionar sobre las medidas que debía tomar el equipo para evitar que una situación similar volviera a producirse. Para Colapinto, la respuesta tendrá que llegar en pista. El argentino ya ha demostrado durante 2026 que tiene capacidad para luchar por puntos, pero Sepang le exigirá además gestionar un fin de semana condicionado desde antes de comenzar.
El trazado malasio presenta características muy diferentes a las de Bakú. Sus 5,543 kilómetros combinan dos grandes rectas con curvas rápidas, fuertes frenadas y una última sección especialmente exigente para los neumáticos. Además, el calor, la humedad y la posibilidad de lluvia pueden jugar un papel importante durante el fin de semana.
Sepang es conocido precisamente por unas condiciones meteorológicas capaces de cambiar por completo el desarrollo de una carrera. Para Alpine, la prioridad será recuperar la solidez que mostró antes del accidente de Bakú. El equipo suma 60 puntos en el campeonato de constructores después de 15 carreras, aunque se marchó de Azerbaiyán con las manos vacías.
Colapinto, por su parte, tendrá que afrontar un reto doble: dejar atrás el error de Bakú y recuperar terreno pese a la penalización de cinco posiciones. El argentino llega a Sepang con 27 puntos en su casillero y con ocho resultados entre los diez primeros en lo que llevamos de temporada.
Los números demuestran que el A526 ha sido capaz de darle oportunidades para luchar en la zona de puntos, pero también que aprovecharlas hasta el final será fundamental en esta fase del campeonato. Ahora tendrá una nueva oportunidad para responder después de uno de los momentos más complicados de su temporada.
Sepang será el escenario perfecto para pasar página. Colapinto deberá salir a pista con la presión añadida de la sanción, pero también con la posibilidad de recuperar las buenas sensaciones que le llevaron a terminar sexto en Canadá y séptimo en Madrid.
Después del golpe de Bakú, el objetivo es sencillo: volver a estar en la pelea por los puntos y demostrar que aquel error no cambia la trayectoria que había construido durante una temporada en la que Alpine ha encontrado en el argentino una de sus principales fuentes de puntos.

