Australia ya pasó con una dura lección para el equipo Aston Martin, que a pesar de la controversia por los problemas del motor Honda siguen trabajando fuerte para salir de la crisis de rendimiento a la que se enfrentan en esta nueva era de la Fórmula 1. Si bien seguir haciendo foco no va a dar soluciones, Fernando Alonso nuevamente demostró tener el temple para enfrentar los escenarios más catastróficos y dejarse nuevas genialidades en el tintero a pesar de todo.
En un fin de semana donde todos los ojos estaban puestos en el morbo que genera la delicada situación de Aston Martin, Fernando evitó (a pesar de los resultados)- el ridículo que todos pronosticaban para la sesión sabatina. Lejos de rendirse, pudo plasmar una qualy competitiva a bordo del AMR26 cuya arquitectura radical también refleja los problemas que tiene para amoldarse a Honda.
Y es que cuando todos esperaban que la nueva creación de Adrian Newey no consiguiera superar el 107%, el bicampeón asturiano se quedó a nada de avanzar a la Q2 ubicándose 17º lo cual es positivo de cara a lo que venga de temporada. Además, en carrera Alonso nuevamente volvió a regalar un nuevo momento estelar al protagonizar un inicio de carrera agresivo ganando un puñado de posiciones.
Desafortunadamente luego tuvo que bajar a la realidad del rendimiento real del coche británico, pero esa vuelta inicial donde se mezcló con los rivales directos de la zona media fue alentador y da un halo de esperanza dentro de lo que está siendo y se prolongará como un año difícil para Aston Martin.
Si bien en competencia, tanto Alonso como Stroll desertaron y volvieron a competir a modo de test durante el Gran Premio para acumular información vital del coche para luego abandonar para proteger la mecánica del bólido verde esmeralda, se espera que para el Gran Premio de China los de Silverstone se encuentren en la misma sintonía que este último fin de semana.
Y es que las características de Shanghái podrían ser más crueles que el Albert Park con el AMR26. Los problemas de juventud del nuevo motor Honda y las vibraciones que empeoran el pilotaje seguro pasarán factura en China, del mismo modo que las rectas y curvas rápidas del imponente trazado oriental se prevén como un desafío a enfrentar por parte de los británicos.
De todos modos, Fernando nuevamente buscará la forma de salvaguardar el honor de Aston Martin soportando lo insoportable e invitando a soñar en la medida de lo posible con algún destello de velocidad y luchar durante los primeros tramos del Gran Premio. La luz al final del túnel todavía se hace desear, pero ni él ni Lance Stroll, y mucho menos Newey junto al grupo técnico de Honda se pueden quedar de brazos cruzados.
Hasta que Honda tenga la chance poder utilizar el comodín del ADUO para enderezar la situación de rendimiento de su unidad de potencia y amalgamarla bien al problemático monoplaza de este curso, van a pasar carreras y tiempo. Pero a pesar de la travesía por el desierto, cada fin de semana es clave para encontrar cosas en las que trabajar con el feedback de los pilotos probando diferentes configuraciones.

