Franco Colapinto llegó a Suzuka inmerso en una dinámica ascendente y con la satisfacción de haber roto una racha que llevaba persiguiendo desde hacía meses. El argentino, que viene de conseguir un resultado doblemente positivo para él y para su equipo, recordó la importancia de ese paso adelante y el alivio que supuso para todos dentro de la estructura.
“Estaba buscando esos puntos desde hace mucho tiempo y fue realmente positivo para mí y para el equipo conseguir un doble resultado en los puntos otra vez después de tanto tiempo. Así que es bueno”, afirmó, poniendo en valor un avance que, según él, no solo sirve para la clasificación, sino también para reforzar la moral de un grupo que necesitaba señales claras de progreso.
Aun así, Colapinto insistió en que el potencial del coche pudo haber ofrecido todavía más, un sentimiento que quedó marcado por la aparición del safety car en el momento menos oportuno. “Por supuesto que buscábamos más y al comienzo de la carrera se veía muy positivo. Estábamos quinto y sexto y parecía que podíamos sumar muchos más puntos y, por supuesto, el safety car dañó un poco nuestra carrera, la mía y la de Pierre también».
«La mía porque la estrategia fue mucho peor, pero aun así fue positivo ver el rendimiento, ver que podíamos pelear adelante y que podíamos estar ahí con los equipos grandes. Así que creo que, en general, fue un fin de semana realmente positivo”, explicó. Para el piloto nacido en Argentina, más allá del resultado, la lectura más importante es que el monoplaza ha demostrado que puede situarse en zonas donde antes apenas aparecían.
Ese cambio también se ha reflejado de manera evidente en la fábrica, donde el ánimo es completamente distinto al de las primeras carreras. Colapinto relató cómo, en su visita reciente al equipo, percibió una atmósfera renovada, llena de entusiasmo y ganas de mejorar. “Viniendo de Melbourne, fue un gran paso adelante y eso, por supuesto, fue muy positivo y motivó a mucha gente en la fábrica«.
«Se podía ver en sus caras: fui hace un par de días y todos estaban muy positivos, contentos, motivados, queriendo más, y eso es lo que queremos ver. Así que sí, fue un buen fin de semana”. Siguiendo con estas declaraciones, Colapinto ha querido destacar que esa energía colectiva es fundamental para seguir evolucionando un coche que todavía tiene varias áreas por explorar y optimizar.
Con Suzuka como próximo desafío, Colapinto prefiere mantener un enfoque prudente, recordando que se trata de un circuito único y muy exigente, donde las sensaciones pueden variar por completo. “Sí, veremos. Creo que es otro fin de semana nuevo, un circuito nuevo, muy diferente en términos de energía, en el tipo de curvas, muy largo, de muy alta velocidad».
«Así que va a ser realmente distinto”, apuntó, reconociendo que todavía hay debilidades que deben analizar a fondo. “Creo que todavía necesitamos entender nuestras mayores debilidades y en qué áreas tenemos que trabajar más. China fue un circuito muy diferente a este, así que tendremos que ver. Pero creo que, en general, es nuevo para todos».
«Nadie sabe realmente dónde va a estar cada uno y tenemos que esperar hasta mañana”. Sin embargo, el argentino no oculta que atraviesa un momento personal mucho más sólido que en la temporada pasada. Poder competir con mayor frecuencia en la zona media y acercarse a la Q3 ha elevado su confianza y ha cambiado su manera de encarar los fines de semana.
“Estoy más contento, por supuesto, porque cuando podés pelear un poco más adelante te da más confianza, te hace dar ese pequeño extra en diferentes situaciones y creo que cuando estás tan cerca de pasar a Q3, cuando estás en la pelea, es diferente. El año pasado, desafortunadamente, no lo teníamos. Este año pinta mucho mejor y, por supuesto, el auto ha dado pasos adelante y parece estar mucho más cerca de nuestros rivales”.
Además, Colapinto considera especialmente alentador que el monoplaza muestre un rendimiento competitivo aun sin haber alcanzado su techo real. “Creo que también saber que tenemos mucho rendimiento por encontrar o que vemos muchas cosas diferentes para mejorar es realmente positivo».
«Cuando estás ahí arriba y sabés que tenés muchas cosas para corregir y mejorar, es aún mejor. Así que creo que, de cara a este año, se siente más competitivo y eso te hace más feliz y, por supuesto, queremos pelear por puntos de manera consistente, que es lo que buscamos y a lo que apuntamos”.
Con una confianza creciente, un coche que progresa y un equipo revitalizado, Colapinto afronta Suzuka con la mirada puesta no solo en repetir un resultado positivo, sino en confirmar que el impulso actual puede convertirse en una tendencia estable a lo largo de la temporada. El argentino sabe que aún queda camino por recorrer, pero también que, por primera vez en mucho tiempo, las señales apuntan hacia adelante.
