Christian Lundgaard volvió a demostrar que es uno de los pilotos más competitivos de la temporada 2026 de IndyCar. El danés lideró 10 vueltas, realizó 11 adelantamientos en pista y terminó segundo en Barber, firmando así su mejor resultado del año y el undécimo podio de su carrera.
Sin embargo, lejos de mostrarse satisfecho, Lundgaard terminó la jornada con un sentimiento de frustración. Aunque el segundo lugar representó un resultado importante para él y su equipo, el piloto estaba convencido de que tenía el ritmo necesario para quedarse con la victoria. “Todo lo que acabas de decir suena muy bien, excepto la parte del segundo lugar”, declaró Lundgaard tras la carrera en una rueda de prensa con la presencia de Pitlane Motor.
“Creo que teníamos un coche para ganar”. Por otro lado, el piloto de McLaren reconoció que durante las últimas carreras el equipo ha mostrado un rendimiento sobresaliente los domingos, pero sigue teniendo problemas para traducir esa velocidad en buenas posiciones de salida. “En las últimas carreras hemos producido un coche fantástico para el domingo. Nos ha faltado rendimiento el sábado. Eso es frustrante”, explicó.
Lundgaard parecía tener controlada la carrera en Barber. Había logrado colocarse al frente, administraba el ritmo y estaba en una posición ideal para pelear directamente por la victoria en el último stint. Sin embargo, todo cambió en la última parada en pits. Aunque el danés evitó señalar directamente a su equipo, reconoció que algo salió mal durante ese ingreso a boxes, lo que le hizo perder posiciones valiosas y salir detrás de Graham Rahal.
“No estoy realmente seguro de qué pasó en la parada en pits. No creo que pueda comentar demasiado sobre ello. Es desafortunado”, señaló. A partir de ese momento, Lundgaard tuvo que cambiar el objetivo. En lugar de concentrarse en alcanzar al líder, tuvo que enfocarse en recuperar el segundo puesto.
“Quería recuperar esa segunda posición por el equipo. No era solo por mí. Si habíamos tenido un problema en pits, al menos debíamos mantener el mismo resultado y no empeorarlo”, dijo. El danés logró rebasar a Rahal y asegurar el segundo puesto, aunque eso no fue suficiente para aliviar por completo la decepción.
“Terminamos segundos y no deberíamos estar tan frustrados. Pero cuando tienes la oportunidad de vencer al coche más competitivo de IndyCar de los últimos años, duele perderla así”, comentó. Lundgaard aseguró que, según la información que recibió después de la carrera, habría salido por delante del líder si la parada hubiera sido normal.
“Me dijeron de camino aquí que habríamos salido delante de él. Obviamente después necesitas tener la posición en pista durante las primeras vueltas, pero por lo que me dijeron, lo habríamos superado”, explicó. La posibilidad de pelear de tú a tú por la victoria fue precisamente lo que más le dolió al piloto.
“Creo que llegamos a ese punto en el que podíamos ganarle limpiamente. Esa ha sido la posición en la que hemos intentado estar durante los últimos tres años”, reconoció. Más allá del resultado en Barber, Lundgaard dejó claro cuál considera que es el principal problema de su temporada: la clasificación.
Aunque su equipo ha demostrado tener uno de los mejores ritmos de carrera de toda la parrilla, el danés considera que arrancar más atrás le obliga a tomar demasiados riesgos y complica seriamente sus posibilidades de victoria. “Tenemos el ritmo de carrera. Solo necesitamos arrancar más adelante”, afirmó.
Por otro lado, Lundgaard reconoció que el equipo ha fallado en varios aspectos los sábados, especialmente al momento de cerrar vueltas rápidas y avanzar al Fast Six. “Simplemente no lo hemos hecho bien por diferentes razones. Es frustrante porque el equipo ha hecho un trabajo fenomenal en la pretemporada para producir coches muy competitivos”, dijo.
Hasta ahora, el piloto no ha logrado avanzar al Fast Six en ninguno de los cuatro fines de semana disputados. Aun así, sus resultados demuestran que ha sabido rescatar buenos puntos los domingos. Lundgaard terminó tercero en St. Petersburg, séptimo en Arlington y ahora segundo en Barber. “Los resultados están ahí. Estamos justo en la pelea”, aseguró.
El danés también admitió que la frustración tras la parada en pits pudo haber influido en su agresividad para recuperar posiciones en pista. “No creo que necesite más agresividad. Creo que eso ya viene naturalmente”, comentó entre risas. Sin embargo, confesó que el objetivo de recuperar el segundo puesto tenía un significado especial para él.
“Quería demostrarle al equipo que este es el lugar al que pertenecemos. Era más por ellos que por mí”, afirmó. Lundgaard también señaló que la temporada 2026 parece más abierta que la de 2025, cuando Alex Palou dominó ampliamente el campeonato. “Alex sigue siendo el mismo Alex del año pasado, pero creo que este año hay más autos y pilotos apareciendo al frente”, señaló.
Sobre la estrategia de neumáticos en el último stint, el danés admitió que quizá habría preferido utilizar los medios usados en vez de los blandos, aunque reconoció que es fácil opinar una vez terminada la carrera. “Creo que hubiera preferido los medios usados porque me habían dado un mejor balance en los stints anteriores. Los blandos fueron mucho más físicos”, explicó.
Pese a la decepción, Lundgaard dejó Barber con una certeza: su equipo ya tiene la velocidad para pelear por victorias. Ahora, el siguiente paso será trasladar ese rendimiento de los domingos a las sesiones de clasificación. “Necesitamos ser mejores los sábados”, concluyó.

