La verdad es que Sergio “Checo” Pérez no tuvo un buen fin de semana en Japón. Desde el inicio, la carrera se le complicó y nunca logró encontrar el ritmo adecuado. En general, la temporada está siendo bastante caótica ya que los monoplazas son difíciles de conducir y los contratiempos están siendo cada vez más.
Para Checo, este año está siendo todo un desafío. De hecho, el mexicano reconoce que su monoplaza es complejo y que las diferencias entre coches pueden ser enormes. “Son diferencias de velocidad masivas las que puedes tener entre los coches. Era solo cuestión de tiempo”, comentó.
Además, el choque de Oliver Bearman terminó por arruinar cualquier posibilidad de remontar, ya que fue un tema que puede afectar a cualquiera, y contribuyó en las últimas posiciones. Aun así, el mexicano mostró mucho positivismo tras el incidente ocasionado. “Desafortunadamente, fue un choque enorme para Oliver, y me alegra mucho que esté bien”, continuó diciendo.
A pesar de las dificultades, Checo mantiene una actitud positiva y está decidido a seguir compitiendo al máximo nivel. Aunque ha habido algunos avances, Cadillac todavía tiene margen de mejora si quiere aspirar a mejores resultados.
“Fue bastante interesante. Cuando estaba siguiendo a los Williams y los Alpine, pude ver que no están demasiado lejos, y es que simplemente han logrado encontrar un ritmo constante. Creo que en este momento la principal área a mejorar es la carga aerodinámica, y es allí es donde más nos falta. El equilibrio no es tan malo, pero necesitamos más carga”, finalizó.
