La pretemporada en Baréin dejó sensaciones positivas en el garaje de Scuderia Ferrari, pero Charles Leclerc optó por la cautela a la hora de valorar el potencial real del SF-26 frente a sus rivales en esta nueva era de la Fórmula 1. El piloto monegasco completó una pretemporada centrada en simulaciones y recopilación de datos, aunque evitó entrar en comparaciones directas con otros equipos.
Para Leclerc, las pruebas invernales siguen siendo un escenario poco fiable para establecer jerarquías claras.“Creo que es muy pronto para decirlo. Todo el mundo está ocultando sus cartas y todos intentan decir que otro equipo es el más rápido, así que no estoy muy seguro de dónde estamos”.
Ferrari ha podido rodar sin grandes sobresaltos mecánicos, algo que Leclerc considera fundamental en esta fase de preparación. El equipo ha cumplido buena parte del plan previsto, centrado tanto en tandas largas como en ajustes específicos de puesta a punto. “Hemos tenido unos días de pruebas relativamente tranquilos y hemos cubierto gran parte de lo que queríamos”.
Más allá del ritmo puro, uno de los aspectos que más atención está recibiendo bajo la normativa 2026 es el procedimiento de salida. Con cambios en la gestión energética y en el comportamiento del coche en los primeros metros, Leclerc subrayó la importancia de esta fase.
“La salida es un momento muy importante de la carrera y sin duda es algo que hemos tenido en cuenta con esta nueva normativa, así que sigue siendo complicado para todos”. El monegasco dejó claro que, en un contexto tan ajustado, ganar o perder posiciones en los primeros metros puede condicionar por completo el resultado final.
Por eso, Ferrari está dedicando tiempo específico a optimizar ese procedimiento antes del arranque oficial del campeonato. A falta de pocas semanas para la primera carrera, el discurso de Leclerc transmite serenidad y prudencia: el trabajo va en la dirección correcta, pero el verdadero nivel competitivo solo se descubrirá cuando todos compitan en igualdad de condiciones.
