Ferrari vuelve a creer. O, al menos, vuelve a tener motivos para hacerlo. Después de dos fines de semana muy buenos en Silverstone y Spa-Francorchamps, Charles Leclerc cae de pie en Hungaroring convencido de que el SF-26 puede dar otro paso hacia adelante. Pero el monegasco también tiene claro dónde está la clave. ¿Otro fin de semana perfecto?
Porque, según el piloto de Ferrari, ahí está la clave. «Estos coches son muy sensibles cuando algo está un poco fuera de lugar», explica en la rueda de prensa previa al Gran Premio de Hungría. «Los dos últimos fines de semana hemos ejecutado muy bien y hemos optimizado cada detalle del coche. Sinceramente, eso es lo más importante. Todo se reduce a la ejecución», insiste.
Sobre el papel, además, Hungaroring debería favorecer al SF-26. El trazado húngaro premia el paso por curva, el equilibrio aerodinámico y la tracción, precisamente algunos de los puntos fuertes que los de Maranello han encontrado en las últimas semanas. A pesar de todo, el del Principado sigue señalando a Mercedes como el gran favorito del fin de semana.
«Personalmente, espero que Mercedes sea la referencia y va a ser muy difícil de batir a una vuelta en clasificación«, reconocie. Eso sí, el circuito de Budapest tiene la posibilidad de ayudar a reducir ligeramente esa diferencia. «Probablemente nuestra fortaleza está en el equilibrio en las curvas y el agarre que tenemos. En una pista como esta eso es muy importante».
«Si estás un poco fuera de la ventana correcta del coche, como nos pasó en Mónaco, pierdes mucho más de lo que ganas por las características del circuito«, recuerda. Leclerc tampoco quiere alimentar las expectativas que empiezan a crecer alrededor de la escudería italiana. «Nunca nos centramos en las expectativas. Siempre hay mucho ruido alrededor del equipo, pero nosotros tenemos que poner toda nuestra energía en lo importante», afirma.
Y lo importante, para Ferrari, parece pasar por no obsesionarse con Mercedes. No mirar la clasificación antes de tiempo. Ni siquiera pensar que Hungaroring puede ser el circuito perfecto. Primero toca hacer bien el trabajo. Después, ya llegará el momento de comprobar si el SF-26 está realmente preparado para discutirle las poles y las victorias al equipo de Brackley.
