Jamie Chadwick tuvo la oportunidad un Formula 1 por primera vez en su carrera deportiva. La británica, que compite actualmente en las European LeMans Series, se subió a los mandos del FW47, el coche de la temporada 2025, para hacer unas pruebas TPC en Portimao.
Durante el pasado GP de Azerbaiyán en Bakú, Chadwick atendió a los medios en una rueda de prensa en la que estuvo presente Pitlane Motor. La inglesa habló con Pitlane Motor de las principales diferencias entre un F1 y el resto de coches que ha pilotado, como el Hypercar o los coches de la IndyCar.
«Creo que es su altísimo nivel de rendimiento, su precisión y todo lo demás. Es tan refinado que prácticamente hace todo lo que uno espera«, comentó Jamie. Especialmente, la ex-miembro del programa de Williams destaca la frenada como la principal diferencia.
«No quiero decir que sea fácil, pero en cuanto a la conducción física, creo que nunca antes había alcanzado tantos vértices en las curvas, porque hace lo que quieres, va donde quieres y, claro, encontrar el límite es otra historia. El rendimiento en sí es impresionante; el frenado es lo que más destaca».
«Basta con pisar ligeramente el pedal del freno para que se detenga al instante. La carga aerodinámica en un circuito como Portimao realmente le hace justicia. Curvas como la primera y la última, la sensación que se tiene del coche a alta velocidad es increíble. En ese sentido, no se compara con ningún otro coche que haya conducido», añadió.
Eso sí, también le encuentra algunos parecidos al coche del WEC. «Creo que hay algunas similitudes con los sistemas del Hypercar, pero en cuanto a la electrónica y los procesadores, ni siquiera los sistemas en sí. En cierto modo, el Hypercar es más complejo desde ese punto de vista, pero en cuanto a lo refinado que es el coche, sobre todo en comparación con el Indycar, sí, fue impresionante», fueron las palabras de Jamie Chadwick.


