La ilusión de comenzar el debut en Williams con el pie derecho rápidamente se esfumó para Carlos Sainz. Y es que la oportunidad de poder marcar una buena carrera ante la lotería que planteaba un Gran Premio de Australia bajo la lluvia terminó convirtiéndose en una pesadilla para el piloto madrileño.
Luego de la caótica largada en la que Jack Doohan fue el segundo en quedar fuera tras el accidente de Hadjar en la vuelta de formación, Carlos apenas pudo dar un giro para terminar su primer carrera en el equipo de Grove perdiendo el coche bajo carrera neutralizada e impactando contra el muro en la recta principal.
De este modo, el ex Ferrari culmina un domingo amargo y tendrá que enfocarse en Shanghái. Carlos Sainz que largaba décimo tras un buen fin de semana a una vuelta, veía la chance de poder sumar un buen resultado fuerte considerando que su nuevo equipo había mostrado un rendimiento sólido a lo largo del fin de semana.
De hecho, esto se pudo evidenciar con Alexander Albon quién pudo desplegar el potencial del FW47 y culminó el Gran Premio en una inmejorable cuarta posición. En torno a cómo se dio su repentina deserción en las calles del Albert Park, Sainz explicó que esto se debió a una gran aceleración luego de meter la marcha para ingresar en la recta principal.
Inclusive, en carrera trascendió la información de que fue un problema con el torque del motor Mercedes. El madrileño reconoció que todavía tiene que encontrarle el truco a la planta motriz alemana. «Después de subir de marcha he tenido mucha aceleración, no quiero entrar en detalles técnicos pero está relacionado con eso. Aprenderemos«.
«He visto los datos, se ve claro lo que ha pasado y estoy más tranquilo porque ni siquiera estaba acelerando en una situación de coche de seguridad. Me ha faltado experiencia, pero estas cosas son así. Nos ha faltado una carrera. Alex ha sido cuarto con decisiones estratégicas muy buenas, es un buen resultado para el equipo y ahora nos centramos en hacer un buen inicio de temporada”, indicó Sainz.
Perder el control del coche bajo el Safety Car sin dudas es una situación tan desafortunada como insólita. Aun así, el madrileño no es el primero ni el último en sufrir este contratiempo, aunque valora que pudo estar monitoreando el potencial estratégico desde el pitwall haciendo de «soporte» de Albon y prestando atención a la estrategia que dio dividendos al equipo de Grove.
“Es una situación horrible porque es lo último que quieres, chocar detrás de un coche de seguridad cuando ni siquiera estás empujando. Es muy malo. Aunque pude unirme al equipo de estrategia para tomar la decisión perfecta con Alex con los neumáticos intermedios por una cuarta plaza”, afirmó.
El fin de semana claramente no ha culminado de la manera que Carlos y su equipo esperaban, pero el 4 veces ganador de Grandes Premios espera poder seguir aprendiendo y entrar en sintonía con el FW47 que afortunadamente parece haber nacido bien y tiene una buena base. “En clasificación estaba muy perdido a la hora de encontrar velocidad con el neumático blando, cómo calentar la rueda, qué esperar de cada cambio de gomas…«.
«Fui rápido en los test y creo que me estoy adaptando rápido el coche, pero hay detalles pequeños en vueltas de clasificación que necesito para mejorar y situaciones como la de este domingo son parte del proceso de aprendizaje. Daré pasos adelante muy rápido en la primera parte del año”, dijo Sainz haciendo un repaso de su panorama a lo largo del fin de semana de carrera.
La próxima fecha es en Shanghái y allí Carlos buscará poder redimirse de un inicio desafortunado y doloroso: “Lo único que pienso ahora es en el GP de China”, finalizó.
