Carlos Sainz llega a Australia consciente de su situación actual con Williams. El madrileño parece que no tendrá las armas suficientes como para poder luchar con los equipos de cabeza, viéndose resignado a luchar por los puntos, pero partiendo de la base de que no tiene un coche candidato a ese top 10 claramente, a diferencia del año pasado.
Pese a ello, puede ganar en aspectos como en las salidas, algo en lo que está a favor. «Creo que ha sido un tema muy comentado, pero creo que lo único que veremos es una mayor diferencia de rendimiento en las salidas, ya que creo que todos saldremos bien. Solo será cuestión de quién mejora o empeora su posición», comentó el 55.
La igualdad que hubo en este punto no fue muy positiva. «En el pasado, a finales del año pasado, casi no había diferencia entre los compuestos y las salidas. Todos estaríamos a entre tres y cinco metros del mejor piloto en la salida. Creo que este año habrá más diferencias y, en todo caso, a mí me parece bien», expresó el madrileño.
De esta forma, podrán encontrar el límite. «Va a ser al límite, pero de una manera un poco diferente. Quiero decir que vamos a encontrar los límites del coche y lo que tenemos que hacer es simplemente hacerlo de una manera diferente a como se hacía el año pasado», indicó un Carlos que tiene claro que esto no va a cambiar el significado de la clasificación.
«El objetivo sigue siendo ejecutar esa vuelta perfecta como sea y estaremos bajo la misma presión para ejecutarla. Solo habrá que hacer diferentes concesiones y demás. Así que como piloto creo que se trata de cómo te adaptas a eso», matizó el piloto español, el cual deja claro qué tan importante puede ser esta primera carrera de 2026.
«Melbourne puede ser un gran cambio, un cambio extremo en todos los sentidos. Es muy diferente. Baréin no fue un gran desafío (en términos de gestión), o fue un cambio bastante grande, pero aún dentro de unos límites razonables. Creo que el trabajo en el simulador que hice antes de Melbourne parecía bastante extremo».
«Por todo lo que estoy viendo hasta ahora en Melbourne en la preparación, parece que va a ser un fin de semana muy diferente, muy interesante. Creo que será un gran aprendizaje para todos. Intentar predecir cómo será en televisión incluso antes de que suceda, creo que no vale la pena». añadió el de Williams.
Tendrán que ir viendo sobre la marcha. «Creo que simplemente se trata de, a ver, las reglas que hayamos establecido para este año, pongámoslas en práctica y luego evaluémoslas, y si hay que hacer cambios, eso es lo único que le he dicho a Stefano y a la FIA, que debemos tener la mente abierta», aclaró Sainz.
Para ello, será importante ver las primeras carreras. «Las dos o tres primeras carreras, porque China será diferente y Japón también lo será... Hay que ver dos o tres ejemplos y luego, si claramente hay algo que no encaja, algo que está mal, espero que podamos cambiarlo. En todos los sentidos es muy extremo, no voy a especificar», explicó el ex de Ferrari.
Las novedades serán claves. «Ahí es donde también debemos ser flexibles. Por ejemplo, si el modo adelantamiento solo te da una o dos décimas, y el DRS (ala móvil anterior) solía darte siete u ocho, entonces debes ser flexible y corregirlo. Eso es exactamente lo que quería decir», analizó un Carlos que sabe cómo tiene que ser el estilo de pilotaje.
«Requiere bastante espacio mental y tiempo para pensar, porque se trata mucho más de encontrar compromisos y equilibrio. A veces, ir más rápido en una curva no significa que tengas un tiempo de vuelta más rápido, lo cual, en mi opinión, es muy contraintuitivo para un piloto de carreras, porque depende de cuánta energía hayas gastado o acumulado justo antes o durante la curva«.
«No es fácil y hay que pensarlo dos veces antes de intentar ir más rápido en una curva y también hay que entender cómo. Por eso tenemos simuladores y simulaciones para intentar entender cuál es la forma más rápida de recorrer el circuito. Creo que existen técnicas de entrenamiento, creo que se han usado antes en ejércitos o al enviar gente al espacio para entrenarla y que tenga más capacidad mental», agregó.
Y cree que Carlos que eso le favorece. «Creo que, si acaso, esa es una de mis fortalezas como piloto, nunca he profundizado mucho en el entrenamiento porque siempre he pensado que la gente tiene puntos fuertes y débiles. Siempre he sentido que es uno de mis puntos fuertes, así que quizá no he tenido que trabajarlo tanto», admitió el español.
Con respecto a las clasificaciones, irán a tope. «Será al límite, pero de una forma diferente. Vamos a encontrar los límites del coche y de lo que tenemos que hacer. Simplemente es diferente a lo que quizás era el límite del año pasado, la forma de lograr esa vuelta perfecta es ejecutarla tú mismo y estaremos bajo la misma presión para lograrla. Simplemente habrá que hacer diferentes concesiones y la clave está en cómo adaptarse a ellas, creo«, dijo el 55.
Y, en relación con lo de Oriente Medio, espera a ver qué dice la FIA. «Sinceramente, creo que la F1 y la FIA están mucho mejor informadas sobre lo que ocurre con sus contactos en Oriente Medio y en el mundo que lo que 22 pilotos puedan saber o hacer«, admitió el piloto de Williams, el cual deja la decisión en manos de los altos cargos.
«Creo que estamos a merced de lo que decida la alta dirección del deporte y estoy bastante seguro de que tomarán la decisión correcta cuando llegue el momento. Pero estando tan lejos aún de esa carrera, no creo que valga la pena malgastar demasiada energía pensando en lo que va a pasar», fueron las palabras de Carlos Sainz.
