No fue la hecatombe de la Sprint, donde Carlos Sainz incluso tuvo que pasar por boxes debido a la degradación, pero tampoco una carrera esperanzadora. El madrileño, decimotercero, se quedó muy lejos de unos puntos a los que ni siquiera optó en momentos concretos y, lo que resulta más preocupante, cruzó la meta veinte segundos por detrás de su compañero de equipo, quién si se llevó dos puntos.
Australia fue un error puntual, pero tanto el equipo como él mostraron tener ritmo, ser la mejor escudería de la zona media. Sin embargo, China parece haber sido un paso en falso, acentuado en el caso del español. Las increíbles sensaciones de los test parecen haberse desvanecido por completo, como si hubiera perdido el feeling con el monoplaza.
Un cambio, repentino, que Sainz «necesita analizar. El de Shanghái probablemente es uno de los peores circuitos para nosotros, tendremos que analizar por qué, pero yo estoy convencido de que a un nivel correcto con este coche voy a poder luchar por muchas más cosas. Hay que encontrar ese nivel y analizar por qué no hemos estado al nivel que espero estar”, decía el 55 sobre la diferencia de rendimiento de Williams entre la primera y segunda carrera.
Aun así, es optimista y mira al futuro, pues cuando fichó por la escudería británica sabía que se trataría de un proyecto a largo plazo. “Encontraremos algo y por mi parte seguiré trabajando y mejorando. Solo es la segunda carrera de 2024 y esto no es como empieza, es como acaba. Vamos a ir a por ello».
«Pero primero tengo que analizarlo, sentarme con mis ingenieros y verlo con calma”, matizó. Resaltable fue, también, la mejoría del sábado para el domingo en cuanto a graining y degradación de neumáticos se refiere. Una evolución, insuficiente, que tuvo un mayor efecto en el monoplaza de Albon que en el de Sainz, según recalca el propio piloto.
“Estoy contento porque los cambios de setup que propusimos han ido en la dirección correcta. Sobre todo por su parte, yo he seguido teniendo muchos problemas. Ha habido un momento que parecía que no estaban muy lejos, pero después he ido perdiendo ritmo poco a poco, como en la Sprint».
«Los cambios de setup han ayudado sobre todo al coche de Alex, en el mío no han tenido tanto efecto y he tenido muchísimos problemas de degradación en el tren delantero», continuó. Tanto Carlos como Alex fueron de los que más alargaron su stint inicial con los medios. «Es difícil entender por qué, necesito unos días para analizarlo y sentarme con mis ingenieros con calma para ver lo que nos falta».
«Y sí, un poco sorprendido porque si hay una cosa que sentí en los test de Abu Dabi y Baréin es que fui muy rápido y me costó muy poco adaptarme al coche, pero por alguna razón en Australia y en China no ha sido así”, zanjó Sainz.
