Cadillac sigue estando en las posiciones más retrasadas del pelotón. Pese a no ser el farolillo rojo debido a la aparición de Aston Martin, los estadounidenses no consiguen engancharse al grupo de la zona media y, básicamente, siguen rodando en la zona baja. Además, la fiabilidad parece que les sigue jugando una mala pasada.
La fiabilidad sigue jugando malas pasadas
Y es que Sergio Pérez no pudo terminar la carrera por un fallo en la suspensión. «Fue un final desafortunado para la carrera. Tuve un fallo en la suspensión trasera interior y tuvimos que retirar el coche. Todavía estamos investigando las razones», indicó el 11, el cual pudo tener alguna lucha con Esteban Ocon.
«Fue un fin de semana complicado, ya que tuvimos muchos problemas con la velocidad en recta; incluso durante la carrera perdí un par de décimas y no pudimos luchar por más tiempo con el Haas de Esteban Ocon, pero esperamos poder solucionarlo para Hungría. Tengo muchas ganas de volver más fuerte allí», expresó el mexicano.
Quien sí que pudo acabar la carrera, pero en el puesto 18, fue Valtteri Bottas. «Fue otra carrera complicada para nosotros, pero logramos terminar con un solo coche, lo que nos proporciona datos valiosos para aprender. Todavía tenemos trabajo por hacer, sobre todo en cuanto a fiabilidad y desgaste de los neumáticos.»
«Pero todo el equipo está dando lo mejor de sí para mejorar. Solo tenemos que seguir esforzándonos, porque cuando lleguen los resultados, serán aún más gratificantes. Esperemos que Hungría nos venga mejor, y si conseguimos que todo funcione a la perfección en la clasificación, quién sabe lo que podríamos lograr», fueron las palabras de Valtteri Bottas.
