El proyecto de F1 de Cadillac ha empezado a llamar la atención en Estados Unidos debido a como podría afectar al equipo una querella colectiva contra el magnate Mark Walter y TWG Global, firma que sostiene económicamente la apuesta de General Motors en la Fórmula 1.
Esta demanda fue radicada en el Distrito Sur de Florida, según lo divulgado por USA TODAY y The Athletic. El texto señala que Walter habría echado mano de sus compañías TWG Global, además de Delaware Life Insurance y Group 1001, para montar una trama con la que esconder indagaciones federales y desviar recursos.
Sobre este punto, USA Today indicó que consiguió declaraciones de Group 1001 Insurance, en las que aceptaron conocer del litigio, aunque recalcaron que «ningún tribunal ha dictaminado que Group 1001 Insurance o Delaware Life Insurance Company hayan hecho nada malo, y tenemos la intención de defender el caso con vigor, de acuerdo con nuestro largo historial de servir a los asegurados con integridad».
TWG Global es también una figura importante en el equipo de Cadillac F1, puesto que no colabora únicamente en forma de inversor, sino que también tiene un papel operativo en la escudería. Pese a que la demanda civil no paraliza de forma directa la actividad en los circuitos ni existen imputaciones penales contra los directivos, el conflicto siembra dudas acerca del destino de los activos deportivos de Walter.
Hace poco se desprendió de su parte en los Lakers y también en el Chelsea de la Premier League. Ya en agosto, ante las versiones y el escrutinio en torno a los movimientos financieros de Walter, la compañía dueña del equipo marcó postura respecto al porvenir de Cadillac F1. Por medio de un comunicado, rechazó cualquier plan de deshacerse de sus activos en la Fórmula 1:
«TWG no está considerando la venta del equipo Cadillac ni de ninguna otra parte de TWG Motorsport», declaró durante el Gran Premio de los Países Bajos.

