La noticia sacudió tanto a la Fórmula 1 como al Mundial de Resistencia: Bruno Famin deja Alpine y se incorpora a la ACO (Automobile Club de l’Ouest), institución madre de las 24 Horas de LeMans y del WEC. En un momento crítico para el equipo Alpine tanto en F1 como en WEC, la llegada de Famin a la ACO responde a la necesidad de reforzar la credibilidad técnica y regulatoria del Mundial de Resistencia.
La salida no es casual: Alpine atraviesa resultados discretos en F1 y busca reestructuración, mientras la ACO gana un perfil con experiencia transversal para guiar el futuro de LeMans y el WEC. Si analizamos la sucesión de hechos, Alpine confirma la salida de Famin en un comunicado que acompaña la preparación de su última campaña en Hypercar.
Esta decisión llega tras meses de resultados irregulares en F1, con un equipo que no logra consolidarse en la zona media y que enfrenta críticas internas por falta de dirección técnica. Por su parte, en el WEC, Alpine también atraviesa un proceso de transición: su prototipo Hypercar aún no ha alcanzado el rendimiento esperado frente a rivales como Toyota, Ferrari o Porsche.
En este marco, la salida de Famin refleja la necesidad de Alpine de reorganizar su estructura interna y los nuevos horizontes laborales de Famin le otorgan a la ACO la posibilidad de sumar un perfil con autoridad técnica. Como se dijo, el comunicado de Alpine fue escueto aunque marca que ya hay reemplazantes.
Axel Plasse, vicepresidente de Alpine Tech y encargado de supervisar el programa de resistencia, asumirá las responsabilidades que le correspondían, en colaboración con el team principal Philippe Sinault. Empezando por el vicepresidente de Alpine, Plasse comentaba lo siguiente sobre los cambios recientes:
«En primer lugar, queremos agradecer a Bruno Famin por su trabajo y su compromiso con el programa de resistencia de Alpine. Ha desempeñado un papel clave en la puesta en marcha del proyecto y apoyó al equipo desde sus primeras fases de desarrollo, que se concretaron con tres buenos podios, así como una destacada victoria en Fuji».
«En continuidad con mi rol, desde el cual ya supervisaba el programa, también asumo las responsabilidades de Bruno, trabajando aún más estrechamente para apoyar al equipo junto a Philippe Sinaul».
Entonces, ¿qué gana la ACO?
El comunicado oficial de la ACO subraya que Famin será responsable de implementar la hoja de ruta técnica y deportiva de la institución, en colaboración con la FIA. Entre todos los elogios, las palabras de los involucrados son más que reveladoras: Pierre Fillon, presidente de la institución, menciona que “es un gran placer dar la bienvenida a Bruno Famin al ACO. Su llegada marca un hito importante para nuestra institución«.
«Con una distinguida trayectoria y una visión estratégica para el automovilismo de alto nivel, Bruno Famin ha demostrado su excelencia en puestos clave, ya sea como director de Peugeot Sport, dentro de la FIA o, más recientemente, como director de los programas de F1 y Resistencia en Alpine».
«Gracias a su experiencia técnica, sin duda aportará valiosos conocimientos a nuestro departamento técnico y deportivo, reforzando aún más la influencia y los altos estándares de nuestras competiciones en el ámbito internacional». El movimiento de Bruno Famin, entonces, puede leerse como algo más que un cambio de oficina: es un símbolo de cómo las instituciones buscan reforzar su credibilidad técnica en tiempos de transición.
La ACO gana un perfil con experiencia transversal, capaz de dialogar con fabricantes y FIA en un momento en que el WEC necesita estabilidad y atractivo. Alpine, en cambio, deberá demostrar que puede sostener su proyecto sin una figura que había logrado darle cohesión.
