La segunda semana de pruebas en Baréin comenzó con dificultades para el equipo Aston Martin que solo pudo completar 54 vueltas con el AMR26 en la primera jornada del test final. Por la mañana, Fernando Alonso dio 28 giros trabajando en tandas de aprendizaje con la caja de cambios, pero un problema relacionado con la unidad de potencia obligó a terminar antes de lo previsto su sesión.
En la tarde, Lance Stroll tomó el volante y completó 26 vueltas centrado en el entendimiento del motor. Durante su programa sufrió una salida de pista, aunque sin consecuencias mayores, y más tarde pudo regresar al trazado para continuar con el trabajo bajo los reflectores. Tras todo esto, el director del equipo, Mike Krack, reconoció las complicaciones del día:
“Algunos problemas nos mantuvieron en el garaje por momentos y todavía estamos perdiendo un kilometraje muy importante con este coche. La prioridad para los días restantes es sumar vueltas”. Pese al limitado rodaje, Krack subrayó el aprendizaje obtenido: “A pesar de la falta de vueltas (54), estamos aprendiendo muchísimo con cada salida a pista”.
“Estamos dando pasos adelante en cómo operar el coche bajo estas nuevas regulaciones. Sabemos dónde debemos enfocarnos y todo el equipo está completamente concentrado en mejorar nuestra competitividad”. Para el jueves, Alonso estará al volante durante ambas sesiones, mientras que Stroll cerrará el programa de pruebas del equipo el viernes en Sakhir.
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