Bakú tampoco perdonó a Aston Martin. Pero esto ya se esperaba. El jueves se hizo largo. Muy largo. Entre banderas amarillas, una roja y un AMR26 que todavía tiene trabajo por delante, Fernando Alonso y Lance Stroll completaron las dos primeras sesiones de un fin de semana que empezó 24 horas antes de lo habitual. 79 vueltas entre los dos coches y muchos ítems que analizar antes de que llegue la hora de la verdad.
El circuito urbano no dio demasiadas facilidades. En el FP1 aparecieron varias interrupciones breves y los dos Aston Martin comenzaron con neumáticos duros, buscando una primera lectura del comportamiento del coche. A falta de menos de 15 minutos, ambos pasaron al compuesto medio. Un programa relativamente convencional. Lo que vino después, no tanto.
El FP2 se torció pronto. Una bandera roja obligó a detener la sesión cuando apenas habían pasado 20 minutos y hubo que esperar otros diez para volver a ver los monoplazas en pista. Las banderas amarillas continuaron apareciendo después y complicaron todavía más el trabajo de los equipos. Aston Martin, eso sí, tenía claro el plan: Alonso y Stroll completaron toda la segunda tanda con neumáticos blandos para buscar rendimiento a una vuelta.
Y entonces apareció otro problema. Una presunta fuga de aceite afectó al coche de Alonso a mitad de la sesión. Otro contratiempo en un día que ya venía cargado de interrupciones. Decimonoveno el asturiano por la mañana. De cara a la sesión vespertina, el 14 cerró la tabla de tiempos (22º).
Su compañero Stroll, además, ya sabe que tendrá una carrera cuesta arriba. Las penalizaciones por los nuevos componentes de la unidad de potencia le obligarán a salir desde la última posición de la parrilla. Así que el objetivo del canadiense pasa por encontrar todo el rendimiento posible durante el viernes y esperar su oportunidad el domingo.
«Hoy hemos dado algunas vueltas y hemos aprendido lo que hemos podido, así que esta noche trabajaremos para mejorar el coche y esperamos estar en una mejor posición mañana. Sabemos que tenemos problemas de ritmo y, con las penalizaciones por los nuevos componentes de la unidad de potencia, partiremos desde la última posición de la parrilla. Nos centraremos en sacar el máximo provecho del fin de semana y, con suerte, en ponernos en posición de aprovechar cualquier oportunidad que se nos presente».


