Mientras esperan la llegada de Adrian Newey y los cambios que ayuden a potenciar las prestaciones del nuevo, Aston Martin ha firmado un inicio aceptable, pero matizado negativamente por contratiempos en los test de Baréin. El equipo que tiene a Fernando Alonso y Lance Stroll como pilotos, ha culminado en la media tabla condicionados por no poder ejecutar en su totalidad el plan que tenían previsto para la primer jornada.
Si bien desde fuera se pudo ver un AMR25 correcto y pilotable a lo largo de la jornada, los coches pintados de verde inglés tuvieron dos problemas tanto en la mañana como en la tarde que les impidieron girar más tiempo en pista. Dichos inconvenientes estuvieron relacionados con los sensores y la telemetría, perdiendo tiempo valioso de pretemporada.
El bicampeón asturiano que tuvo complicaciones con un sensor ubicado en una zona de difícil acceso, marcó 46 giros. En tanto que Stroll, lastrado por problemas con la telemetría dio 42 vueltas al perímetro del Baréin. Si sumamos el kilometraje acumulado por Fernando y Lance, la cifra es de 88 giros para la formación del fabricante británico, lo que equivale a la cantidad de rodaje de Esteban Ocon ejecutó en el turno tarde.
De este modo, los de Silverstone cierran un primer día con poco kilometraje en el bolsillo y con la misión de poder ejecutar los planes de manera efectiva en las jornadas restantes de la pretemporada.
