Aston Martin puso este viernes punto final a su programa de pruebas de pretemporada en Baréin, en una jornada marcada por los problemas de fiabilidad y un tiempo en pista muy limitado. Lance Stroll fue el encargado de pilotar el AMR26 por última vez antes del Gran Premio de Australia.
El canadiense no pudo salir a pista hasta bien avanzada la sesión matinal debido a un problema relacionado con la batería, el mismo que había afectado en la jornada previa a Fernando Alonso. Tras el contratiempo, Honda realizó simulaciones en el banco de pruebas en Sakura antes de que el monoplaza regresara al asfalto.
Sin embargo, la escasez de componentes de la unidad de potencia obligó al equipo a reducir al mínimo su plan de trabajo, centrado únicamente en tandas cortas. Al término del día, Lance Stroll reconoció las dificultades vividas durante las dos semanas de ensayos en Baréin: “Han sido un par de semanas complicadas aquí en Baréin, y hoy el rodaje limitado no era la manera en la que queríamos terminar el segundo test«.
«Está claro que el coche no está donde queremos en términos de rendimiento, y sabemos que hay mucho trabajo por delante en las próximas semanas y meses. La temporada es larga y seguiremos empujando al máximo para desbloquear más rendimiento”. El piloto canadiense también quiso agradecer el esfuerzo colectivo del equipo pese a la situación actual:
“Quiero dar las gracias a todos los que han estado en el circuito y también en el AMRTC por el trabajo realizado hasta ahora. No estamos donde queremos estar en este momento, pero conozco la determinación de este equipo. Permaneceremos unidos, afrontaremos el reto y seguiremos trabajando hasta ofrecer el rendimiento que buscamos”.
Por su parte, Mike Krack hizo balance del programa de pruebas y admitió que los problemas de fiabilidad han condicionado seriamente la preparación para el inicio del campeonato: “Hemos concluido nuestro programa de test en Baréin y el principal desafío ha sido gestionar algunos problemas de fiabilidad que han limitado nuestro tiempo en pista«.
«Esto nos deja en desventaja de cara al comienzo de la temporada, porque no hemos podido completar todas las tareas habituales de los test de invierno”. Por otro lado, Krack subrayó que el equipo es consciente del trabajo que queda por delante y agradeció el esfuerzo de todo el personal implicado:
“Reconocemos que hay una enorme cantidad de trabajo por hacer, y todos los involucrados en este proyecto saben en qué debemos centrarnos para mejorar nuestra situación. Quiero dar las gracias a todos mis compañeros en el equipo, que han estado trabajando día y noche durante las últimas dos semanas”.
Con el foco ya puesto en Melbourne, Aston Martin afrontará el arranque del Mundial sabiendo que parte desde atrás en su preparación, pero con la determinación de recuperar terreno a lo largo de una temporada que se presenta larga y exigente.

