El congreso de ecomovilidad “eMobility Expo MOW” ha comenzado en la ciudad de Málaga para tratar de abordar el futuro de la movilidad, en especial la sostenibilidad de esta y en la que, Pitlane Motor está presente. Jota Sierra, director del Congreso dio a la bienvenida a todos los presentes dejando claro que la forma en la que nos movemos se está transformando y que de este congreso con más de 375 ponentes y, entre los que está una extraordinaria lista de expertos, saldrán soluciones para que sea más sostenible.
En el acto principal, han participado Jaime Alguersuari, director y fundador de MOW, Jorge Paradela, consejero de Industria de la Junta de Andalucía, Carlos Sanz, presidente de la RACE y Patrice Ratti, ex-CEO de Renault Sports. Todos ellos han coincidido en remarcar que la movilidad está evolucionando hacia un futuro más sostenible encaminado a la descarbonización pero que la solución no está en la prohibición de los motores de combustión.
Jorge Paradela remarcaba que en Andalucía el 40% del consumo final de energía corresponde al transporte tanto de pasajeros como mercancías en coche, moto, etc., conllevando más de un 30% de las emisiones de CO2. Por su parte, Carmelo Sanz, presidente de la RACE y presidente del Senado de la FIA, recordaba que, en la primera edición de este congreso en Sevilla, en 2022, la única solución que proponían los reguladores era la eléctrica.
Como presidente de la Federación de Automovilismo española, es consciente que la industria de la automoción es la que más supone en el sector de la movilidad y es por la que más se ha de seguir luchando a nivel regulatorio. “La confianza se gana con una regulación clara, y no la hemos tenido”, opinaba sobre las regulaciones y normas que ha propuesto la Unión Europea en los últimos años.
“Hay una parálisis en los ciudadanos porque no saben que comprar debido a esto. La regulación es fundamental para ganar esa confianza que tiene que dar libertad de decisión y no puede ser impuesto”, remarcaba. Además, tanto Carmelo Sanz, como el resto de los ponentes de la sesión de inicio, dejaban claro que no solo la electricidad es la solución, sino también el hidrógeno o los combustibles sintéticos:
“El objetivo es la descarbonización y no el cómo”, y que las soluciones para el ciudadano medio debían ser fácilmente adquiribles dado que, en la actualidad, y sobre todo en Europa, los únicos ciudadanos que están pudiendo avanzar a una movilidad más sostenible son los de poder adquisitivo alto.
Jaime Alguersuari, fundador y director de MOW, puso énfasis en el sentido común: “La UE dijo que se acabaron los motores de combustión para 2035 pero el sentido común nos hizo ver que pasaba algo”. Teniendo en cuenta que la prohibición de estos motores tendría un alto impacto a nivel económico y de libertades, a finales del año pasado, la UE decidió abolir dicha prohibición y cree que en 10 años este proceso se habrá terminado gracias a la multiplicidad de las energías.
Por último, Patrice Ratti, el perfil más técnico del panel, hizo hincapié en que las simulaciones de la ONU respecto del objetivo de coches eléctricos no eran realistas, ni siquiera el americano que lo rebaja a un tercio de este. Concluyó teniendo en cuenta que no se puede prohibir un invento como el motor de combustión.
En los últimos 10 años, y en gran parte gracias a la introducción de los turbos en motores de competición, cómo en la Fórmula 1, ha continuado evolucionando hacia una mayor eficiencia, y que se debe buscar lo mismo hacia la sostenibilidad.

