Hay frases que en el mundo de la Fórmula 1 generan ilusión inmediatamente. Y decir que Argentina volverá a tener un Gran Premio es, sin duda, una de ellas. César Carman, presidente del Automóvil Club Argentino, fue contundente al hablar sobre el posible regreso de la Máxima al país.
No puso una fecha concreta, pero sí dejó algo bastante claro: desde el ACA están convencidos de que Argentina volverá a formar parte del calendario. “Tenemos que tener paciencia, pero vamos a tener Fórmula 1. Estoy muy confiado en que Argentina va a tener nuevamente Fórmula 1”.
La frase tiene peso, especialmente porque llega mientras el Autódromo de Buenos Aires atraviesa una remodelación que tiene justamente al automovilismo internacional como uno de sus grandes objetivos. Pero aquí es donde conviene separar la ilusión de la realidad. Argentina está trabajando para volver a recibir a la Fórmula 1, pero todavía hay varios pasos importantes antes de que podamos hablar de un Gran Premio confirmado.
Durante años, hablar de Fórmula 1 en Argentina parecía más una cuestión de nostalgia que de planificación. El recuerdo de los Grandes Premios disputados en Buenos Aires, el legado de Juan Manuel Fangio y la enorme tradición automovilística del país mantenían vivo el deseo de volver a ver a la Máxima en el territorio argentino.
Ahora, sin embargo, hay algo que antes no existía: una infraestructura que se está preparando específicamente para estar a la altura de las exigencias actuales. El Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez atraviesa una de las reformas más importantes de sus 74 años de historia.
El proyecto contempla nuevos boxes y una configuración de aproximadamente 4,9 kilómetros para la Fórmula 1, mientras que también se prepara una variante de 4,3 kilómetros para el regreso del MotoGP en abril de 2027. Porque una cosa es decir que quieres organizar un Gran Premio y otra muy diferente es tener un circuito que pueda superar las exigencias de la FIA.
Carman sabe perfectamente que ese será uno de los puntos determinantes: “La FIA va a venir cuando esté terminado. Ahí hacen la inspección final, que calculo será en marzo o abril. Si ya está todo definido y si ya tiene todo listo, es homologación Grado 1”. Es decir, primero hay que terminar el trabajo. Después llegará la inspección».
«Y solo entonces se podrá hablar de una homologación que permita pensar seriamente en la Fórmula 1». Aquí aparece la parte más complicada de la historia porque tener un circuito preparado no significa automáticamente tener un lugar en el calendario. La Fórmula 1 cuenta actualmente con 24 carreras y prácticamente todas las plazas están comprometidas mediante contratos.
Por eso, Argentina no aparece en el calendario 2027 que ya fue anunciado. Entonces, ¿cuándo podría regresar? Carman tampoco quiso vender humo con una fecha: “Esa es la pregunta del millón. Ojalá sea más temprano que tarde, pero sea cuando sea, 2028, 2029, 2030, recuperar la F1 por muchos años es un logro de los argentinos. Somos merecedores de conseguirlo. La historia nuestra marca que nos merecemos volver a tener F1”.
Y me parece que ahí está la verdadera lectura de sus declaraciones. No estamos hablando necesariamente de una carrera el próximo año. Estamos hablando de un proyecto que busca recuperar una plaza de manera estable. Eso cambia completamente la perspectiva.
Porque el objetivo no debería ser conseguir una carrera aislada para después desaparecer nuevamente del calendario. Si Argentina consigue regresar, la intención parece ser construir una relación de largo plazo con la Fórmula 1. Hay otro factor que no se puede ignorar: Franco Colapinto.
La llegada del piloto argentino a la Fórmula 1 disparó todavía más el interés por la categoría en el país y convirtió su figura en uno de los elementos centrales de cualquier conversación relacionada con un eventual Gran Premio argentino. El propio Carman lo resumió de manera bastante gráfica: “Va a ser un show digno de verse”.
Y es difícil discutir esa parte. Un Gran Premio de Argentina con un piloto local compitiendo en la Fórmula 1 sería algo completamente diferente a organizar una carrera en un mercado donde la categoría todavía está intentando construir una base de aficionados.
Argentina tiene historia, tiene cultura automovilística y tiene un público que entiende perfectamente lo que significa la Fórmula 1. Lo que necesita ahora es transformar todo eso en un proyecto que pueda convencer también a quienes toman las decisiones comerciales del campeonato. Y aquí llegamos a la parte menos romántica de todo esto.
Según la información publicada sobre el proyecto argentino, ese canon podría rondar los 40 millones de dólares anuales en un contrato de cinco años, aunque las condiciones pueden variar dependiendo de si se trata de una incorporación permanente o del reemplazo de otra carrera.
Por eso, el regreso de la F1 no depende únicamente de que el Autódromo de Buenos Aires quede espectacular. Hace falta que las cuentas cierren. Hace falta una estructura organizativa. Hace falta la homologación y encontrar un espacio en un calendario que cada vez tiene más candidatos.
Y, sobre todo, hace falta que la Fórmula 1 considere que Argentina representa suficiente valor deportivo y comercial como para abrirle nuevamente la puerta. El escenario, eso sí, resulta mucho más interesante que hace algunos años. Además, Carman asegura haber recibido un respaldo importante de Mohammed Ben Sulayem y de la FIA después del Congreso Americano celebrado recientemente en Buenos Aires.
“Fue sumamente positivo. Tiramos toda la carne al asador para vender lo mejor de Argentina, y creo que (Ben Sulayem) se llevó esa impresión. No solo él, sino toda la FIA”. Eso no significa que Argentina tenga una carrera asegurada. Pero sí demuestra que existe una conversación internacional y que el proyecto argentino está intentando posicionarse.
La Fórmula 1 lleva demasiado tiempo fuera de Argentina como para que su regreso pueda depender únicamente de la nostalgia. El país necesita demostrar que tiene un circuito preparado, una estructura sólida, financiación y un proyecto que pueda sostenerse durante varios años.

