El circuito de Nürburgring fue escenario de una nueva jornada de pruebas organizada por Pirelli, en la que participaron el líder del campeonato, Andrea Kimi Antonelli, y el vigente campeón del mundo, Lando Norris, con el respaldo técnico de Mercedes y McLaren. La sesión se desarrolló bajo condiciones variables, con una temperatura media de pista de 26°C y un ambiente más frío, en torno a los 14°C.
Esto permitió a los equipos recopilar datos relevantes para el desarrollo de los compuestos de la próxima temporada. Durante la primera parte del programa, ambos pilotos continuaron el trabajo previamente iniciado por sus compañeros, centrando sus esfuerzos en distintas variantes de construcción del compuesto C3.
Para ello, completaron múltiples tandas de ocho vueltas, evaluando el comportamiento y la consistencia de los neumáticos en diferentes configuraciones. En las horas finales, la atención se trasladó a los compuestos más blandos. Antonelli rodó con el C4, mientras que Norris probó el C5, ambos en tandas más largas con el objetivo de analizar el desgaste y el rendimiento en condiciones más exigentes.
En términos de actividad en pista, Norris completó un total de 108 vueltas, equivalentes a 556 kilómetros, mientras que Antonelli sumó 109 giros, alcanzando los 561 kilómetros. En cuanto a los registros, el piloto británico marcó un mejor tiempo de 1:33.640, mientras que el italiano fue ligeramente más rápido con un 1:32.990.
En conjunto, las dos jornadas de pruebas en el trazado alemán dejaron un total de 2.106 kilómetros recorridos, consolidando un importante volumen de datos para el fabricante italiano. El programa de desarrollo de Pirelli continuará a mediados de mayo en Magny-Cours, donde se centrarán en la evaluación de neumáticos de lluvia.
Posteriormente, los compuestos de seco para la próxima temporada volverán a pista en Circuit de Barcelona-Catalunya, tras la celebración del Gran Premio.
