El Gran Premio de Japón 2026 será recordado como el día en que el cambio generacional de la Fórmula 1 dio un golpe definitivo sobre la mesa. En el siempre exigente y técnico trazado de Suzuka, Andrea Kimi Antonelli volvió a brillar con luz propia para llevarse una victoria incontestable, resistiendo los embates de Oscar Piastri (2º) y Charles Leclerc (3º).
Fue una jornada vibrante en la punta, pero de auténtica desolación para el automovilismo español: Carlos Sainz (15º) y Fernando Alonso (18º) vivieron un calvario arrastrándose por la pista sin ritmo ni esperanza.
El caos inicial y los primeros caídos
La tensión en Suzuka se palpaba desde la vuelta de formación. Cuando los semáforos se apagaron, Antonelli hizo una mala salida para colocarlo en sexta posición. Apenas unas vueltas después del relanzamiento, la joven promesa Oliver Bearman perdía el control de su monoplaza, terminando en las protecciones y convirtiéndose en el primer abandono, se ha visto al piloto sano en el pitlane asi que es una gran noticia.
Y el piloto de Aston Martin Lance Stroll se tuvo que retirar sobre la vuelta 30 debido a un problema con el coche.
Batalla a tres bandas por el podio
Con la carrera estabilizada, vimos un duelo de pura estrategia y desgaste físico. Piastri, a lomos de un McLaren muy afinado, intentó por todos los medios darle caza al Mercedes de Antonelli, pero el italiano demostró una madurez impropia de su edad, gestionando los neumáticos a la perfección en las rápidas enlazadas del primer sector.
Por detrás, Charles Leclerc salvó el honor de Ferrari amarrando el tercer cajón del podio en una defensa titánica frente al Mercedes de George Russell (4º), depués de que Hamilton perdiera esas dos posiciones luego de unas vueltas despues de que acabase el Safety Car, el inglés lo intentó pero su compañero y Russell pudieron hacerlo sin mucho problema. Luego Norris hasta las últimas vueltas ganó la posición al heptacampeón.
El drama de Red Bull y el calvario español
Si arriba había tensión, en la zona media se respiraba frustración. La imagen de la jornada fue ver a Max Verstappen sufriendo lo indecible para retener una gris 8ª posición. El coche de la bebida energética carece del agarre de antaño, y su compañero, Hadjar, fue la viva prueba del desastre austriaco.
Pero para desastre, el de los pilotos españoles. Fue una carrera para el olvido. Carlos Sainz peleó con un Williams inconducible que destrozaba las gomas, cruzando la meta en una triste 15ª plaza. Peor le fueron las cosas a Fernando Alonso. El Aston Martin no tuvo ritmo en ningún momento del fin de semana: el asturiano rodó en tierra de nadie, sufriendo problemas de degradación masiva para cruzar la bandera a cuadros en la 18ª posición, solo por delante de Bottas y Albon.
Una zona media al rojo vivo
En contraste con el sufrimiento de los veteranos, equipos como Alpine supieron pescar en río revuelto con Pierre Gasly (7º), Haas con Esteban Ocon (10º) lograrse en los puntos, demostrando un ritmo sólido. Entre ellos, el joven Liam Lawson (9º) sacó los codos para asegurar unos valiosos puntos.
Fuera del top 10, los novatos tuvieron una intensa pelea de aprendizaje. Hulkenberg (11º) se quedó a las puertas, seguido de un tren de promesas formado por Isack Hadjar (12º), Gabriel Bortoleto (13º) y Arvid Lindblad (14º). El argentino Franco Colapinto finalizó 16º, justo detrás de Sainz, tras una carrera de poca pelea que ya nos tiene acostumbrado este circuito.



1 comentario
Vaya crónica, se dejan toda la carrera sin contar prácticamente