El futuro de Andretti en la IndyCar ya está decidido: el equipo continuará utilizando motores Honda y finalmente no dará el esperado salto a Chevrolet. La información, adelantada por Marshall Pruett en RACER y posteriormente recogida por Formula360, pone fin a uno de los grandes rumores que habían rodeado al conjunto estadounidense de cara a las próximas temporadas.
La posibilidad de que Andretti abandonase Honda para convertirse en uno de los equipos de Chevrolet llevaba meses sobre la mesa. El movimiento tenía lógica dentro de la estructura de TWG Motorsports, ya que la compañía propietaria de Andretti también está vinculada al proyecto de Cadillac en Fórmula 1 y a diferentes programas de General Motors en otras categorías.
Sin embargo, ese acuerdo finalmente no seguirá adelante. Pruett explica en RACER que durante el pasado fin de semana de Milwaukee tuvo conocimiento de que los planes para trasladar a Andretti de Honda a Chevrolet se habían venido abajo. Según las fuentes consultadas por el periodista, la situación relacionada con Mark Walter, propietario de TWG Global, y la investigación federal sobre sus asuntos financieros habría provocado que General Motors decidiera no iniciar nuevos negocios con el equipo.
La consecuencia directa es que el esperado regreso de Andretti a Chevrolet no se producirá. El equipo, que ya compitió con la marca estadounidense en el pasado y conquistó el campeonato de 2012 con Ryan Hunter-Reay, continuará ligado al fabricante japonés. La información de Pruett no se queda únicamente en la decisión de General Motors.
El periodista asegura haber obtenido además una confirmación directa por parte de Honda. Pruett habló con responsables de Honda y recibió la confirmación de que la relación entre el fabricante japonés y Andretti continuará. De esta forma, las piezas encajan con la situación actual del equipo.
El posible cambio a Chevrolet había cobrado fuerza precisamente por la estructura empresarial de TWG. Andretti pasó a formar parte de TWG Motorsports, una división creada para reunir bajo un mismo paraguas diferentes operaciones de competición, entre ellas Andretti en IndyCar, Cadillac en Fórmula 1, Spire Motorsports en NASCAR y Wayne Taylor Racing en IMSA.
Dentro de esa estrategia, parecía lógico que Andretti pudiera terminar alineándose con Chevrolet en IndyCar para reforzar la integración de los diferentes programas de competición de TWG con General Motors. De hecho, Pruett ya había explicado que la idea de utilizar motores Chevrolet respondía precisamente al deseo de consolidar las operaciones deportivas de TWG bajo el mismo fabricante.
Pero la situación cambió rápidamente. El propio Pruett señala que comenzó a escuchar después de la carrera de Washington D.C. que el acuerdo Andretti-Chevrolet podía no llegar a materializarse. Posteriormente, durante Milwaukee, recibió la confirmación de que el cambio no seguiría adelante y, de forma independiente, Honda le confirmó que mantendría su relación con Andretti.
Por tanto, Andretti continuará siendo un equipo Honda en IndyCar, al menos según la información actualmente confirmada por Pruett. La decisión supone un giro importante respecto a los planes que se habían manejado durante meses y mantiene una asociación histórica entre ambas partes.
Honda, además, sigue siendo una pieza fundamental en la actual competitividad de Andretti. El fabricante japonés ha proporcionado al equipo unidades de potencia durante buena parte de su etapa reciente y Andretti se mantiene como uno de sus principales equipos cliente dentro de la IndyCar.
El movimiento también evidencia hasta qué punto los acontecimientos corporativos alrededor de TWG Global están teniendo consecuencias sobre sus diferentes proyectos deportivos. La compañía ha construido en poco tiempo una enorme presencia en el automovilismo estadounidense e internacional, con operaciones que abarcan IndyCar, Fórmula 1, NASCAR e IMSA.
Así, lo que parecía encaminado a convertirse en una nueva alianza entre Andretti y Chevrolet termina descartándose antes de hacerse realidad. Honda seguirá suministrando los motores del equipo y, salvo un nuevo cambio de escenario, Andretti afrontará su futuro en IndyCar manteniendo la alianza con el fabricante japonés.


