Andretti llegaba al E-Prix de Londres con una misión doble: cerrar la temporada con un buen resultado y ayudar a Jake Dennis a conquistar su segundo mundial de Fórmula E. El equipo estadounidense estuvo muy cerca de conseguirlo, especialmente después del segundo puesto de Dennis en la primera carrera, pero el domingo todo se torció cuando el británico se vio obligado a abandonar mientras luchaba por el campeonato.
El balance final deja a Andretti con una victoria, siete podios, tres poles y tres vueltas rápidas durante la temporada, además de la cuarta posición en el campeonato de equipos con 229 puntos. La primera carrera del fin de semana comenzó con buenas sensaciones para Andretti.
Jake Dennis había mostrado velocidad desde los entrenamientos, terminando quinto en la primera sesión y sexto en la segunda. En clasificación volvió a meterse en los duelos, aunque cayó en cuartos de final ante Dan Ticktum por apenas 0,072 segundos, lo que le obligó a partir quinto.
El británico realizó una carrera inteligente. Mientras Pascal Wehrlein y Porsche controlaban la prueba desde delante, Dennis mantuvo una estrategia conservadora en los primeros compases y acumuló una ventaja energética que acabaría siendo decisiva. Las neutralizaciones provocadas por las banderas amarillas condicionaron el uso del Attack Mode y obligaron a los pilotos a modificar sus planes.
Dennis aprovechó además una de esas fases para realizar su PitBoost y llegó a la parte final de la carrera con margen energético suficiente para atacar. El piloto de Andretti adelantó primero a Dan Ticktum y posteriormente a António Félix da Costa para hacerse con la segunda posición. Wehrlein fue inalcanzable, pero Dennis consiguió un valioso segundo puesto que le permitió mantener vivas sus opciones de título.
El resultado tuvo además un enorme valor estadístico para Andretti: fue el 46º podio de la estructura y el séptimo conseguido en Londres. Al terminar el sábado, Dennis se encontraba segundo en el campeonato, a solo cinco puntos de Wehrlein. El fin de semana fue mucho más complicado para Felipe Drugovich. El brasileño no pudo entrar en los duelos de clasificación del sábado y tuvo que partir desde la parte trasera de la parrilla.
Durante la carrera llegó a caer hasta la decimoséptima posición y su situación se complicó todavía más cuando el primer Attack Mode quedó condicionado por una bandera amarilla. La pérdida de tiempo en esa fase le dejó sin margen energético y prácticamente sentenció sus opciones de remontada.
Finalmente, Drugovich terminó decimosexto, mientras Dennis celebraba un nuevo podio que colocaba a Andretti en una posición privilegiada para afrontar la última carrera del año. La segunda jornada empezó de una manera mucho menos prometedora.
Ninguno de los dos Andretti consiguió acceder a los duelos de clasificación: Drugovich fue séptimo de su grupo y Dennis octavo, por lo que tuvieron que arrancar desde la parte posterior de la parrilla. Dennis salió desde la decimosexta posición, pero Andretti planteó una estrategia agresiva y paciente. Mientras los pilotos de cabeza luchaban por la posición y gastaban energía, el británico se dedicó a ahorrar batería.
La estrategia comenzó a funcionar. Para la vuelta 21, Dennis había conseguido acumular un margen energético del cinco por ciento respecto al grupo delantero y empezó su remontada con el Attack Mode. En pocas vueltas pasó de la decimosexta posición hasta situarse octavo.
Drugovich también tuvo un papel importante en la estrategia del equipo. El brasileño activó primero su Attack Mode y llegó a colocarse dentro del Top 10, manteniendo a raya a algunos de los rivales directos por el campeonato de su compañero.
De esta forma, contribuyó a que Dennis pudiera ejecutar su estrategia de ahorro energético. Con la segunda activación del Attack Mode, Dennis siguió avanzando y llegó a colocarse en una posición que le habría permitido proclamarse campeón del mundo. Pero a falta de tres vueltas llegó el golpe definitivo.
Dennis se encontraba luchando por las posiciones que necesitaba para superar a Wehrlein en el campeonato cuando el Porsche del alemán llegó hasta él. Ambos entraron en paralelo en la curva 17 y se produjo el contacto. El Andretti de Dennis golpeó el muro y sufrió un pinchazo en la rueda trasera izquierda.
El abandono puso fin a sus aspiraciones de campeonato y permitió que Wehrlein se proclamase campeón del mundo por segunda vez. El alemán recibió posteriormente una penalización de cinco segundos, que se transformará en una pérdida de tres posiciones en la parrilla de la siguiente carrera, pero el daño para Dennis ya estaba hecho.
El británico terminó clasificado en decimoctava posición, mientras que Drugovich consiguió llevar el segundo Andretti hasta la duodécima plaza. El E-Prix de Londres deja sensaciones contrapuestas para Andretti. El equipo demostró el sábado que tenía ritmo suficiente para luchar por la victoria y Dennis consiguió su tercer podio consecutivo, pero el domingo perdió la posibilidad de cerrar la temporada con el título mundial.
El equipo estadounidense termina cuarto en el campeonato de equipos con 229 puntos y se despide de la era Gen3 con dos victorias, siete podios, tres poles y tres vueltas rápidas. Para Dennis, el subcampeonato supone una recompensa menor de lo que llegó a tener al alcance durante el último fin de semana.
El británico llegó a Londres como líder del campeonato y salió de la capital británica sin el título después de un desenlace especialmente cruel. Drugovich, por su parte, cerró su primera temporada completa con Andretti en una jornada complicada, pero su continuidad está asegurada de cara a la nueva era Gen4.
Andretti tendrá ahora que trasladar todo lo aprendido durante esta temporada a la nueva generación de monoplazas. Sin embargo, el gran objetivo que perseguían en Londres, el segundo título de Dennis, se escapó en las últimas vueltas de una temporada que terminó de la forma más amarga posible.
Jake Dennis
“Llegar a segunda posición tras haber salido quinto en una primera carrera tan exigente técnica y estratégicamente fue nuestro máximo logro. Estamos a solo cinco puntos del líder del campeonato, así que la última carrera de mañana será una gran batalla. Lo daremos todo y buscaremos mejorar el rendimiento del coche durante la noche para poder intentarlo una vez más».
«No hay palabras para describir las emociones después de la segunda carrera. Lo hicimos todo a la perfección para estar en posición de volver a ser campeones del mundo y durante algunas vueltas parecía que iba a suceder. Pero no pudo ser. Es triste que termine así y que nos lo hayan arrebatado, fuera de nuestro control».
«Sin embargo, creo que podemos seguir adelante y podemos estar muy orgullosos del equipo. Felipe fue un compañero ejemplar y me ayudó a ponerme en posición de luchar por el título. No podría estar más orgulloso de todos en Andretti y de lo que hemos logrado esta temporada. El esfuerzo de todo el equipo ha sido increíble y quiero agradecer a cada persona por todo lo que han aportado este año».
«Volveremos la próxima temporada con la misma determinación y seguiremos luchando para volver a donde queremos estar».
Felipe Drugovich
“Obviamente, fue una carrera 1 frustrante. Sabíamos que iba a ser difícil de gestionar estratégicamente y, por desgracia, el momento en que apareció la bandera amarilla nos perjudicó con el modo de ataque. A partir de ahí, no pudimos hacer mucho. Tenemos otra oportunidad para terminar la temporada por todo lo alto. Sé que el equipo trabajará duro para entender qué podemos mejorar.”
“La carrera 2 no fue como esperábamos, pero aun así creo que ha sido un buen año. Por mi parte, intenté ayudar a Jake y al equipo todo lo que pude. Es una lástima que hayamos perdido varias posiciones en el Campeonato por ello, pero ese no era el objetivo principal de cara a la carrera. El objetivo principal era ayudar a Jake y casi lo conseguimos.”


