En el corazón de la capital francesa, Alpine fue escenario de una puesta en escena cargada de simbolismo. La marca francesa desveló las alineaciones con las que afrontará la temporada 2026 del WEC, la tercera y última en la categoría Hypercar con el A424. Un proyecto que, según sus responsables, ha alcanzado la madurez y ahora aspira a consolidarse entre los referentes de la resistencia mundial.
La estructura francesa encara el campeonato tras un 2025 que marcó un punto de inflexión: dos podios y la primera victoria del prototipo en las 6 Horas de Fuji. Aquel triunfo no solo confirmó el potencial técnico del coche, sino que reforzó la cohesión de un grupo que ha crecido desde su temporada de aprendizaje en 2024.
El Alpine A424 mantiene la arquitectura que ha demostrado ser competitiva, pero incorpora ajustes aerodinámicos específicos desarrollados durante el invierno, siempre dentro del marco reglamentario del WEC. Desde Viry-Châtillon, el equipo técnico ha trabajado en optimizar el rendimiento sin alterar la base del Hypercar.
La nueva decoración (una evolución de la presentada en 2025) acentúa las líneas del prototipo y reivindica los colores azul, blanco y rojo, en un guiño a la bandera francesa y a la identidad histórica de la marca en resistencia, disciplina en la que compite de forma ininterrumpida desde 2013.
Bajo la dirección del team principal Philippe Sinault y el director deportivo Nicolas Lapierre, Alpine ha configurado dos alineaciones que combinan continuidad y renovación. En el coche #35, el portugués António Félix da Costa se une al austriaco Ferdinand Habsburg y al francés Charles Milesi.
Habsburg y Milesi han sido piezas clave desde el inicio del programa Hypercar y formaron parte del histórico triunfo en Fuji. Para Da Costa, campeón con amplia experiencia en monoplazas y resistencia, el reto supone integrarse en una estructura que busca regularidad al más alto nivel. En el #36, Alpine apuesta por un trío íntegramente francés: Jules Gounon, Frédéric Makowiecki y el joven Víctor Martins, que debuta en la resistencia tras destacar en categorías formativas.
Para Martins, el salto al WEC representa un cambio de paradigma: de las carreras al Sprint a la gestión estratégica y física de pruebas de larga duración. Con todo esto, el vicepresidente de Alpine Axel Plasse comentaba lo siguiente: “Tenemos un año intenso por delante en el WEC. Estamos plenamente comprometidos y decididos a dar lo mejor en cada carrera del campeonato”.
Alpine se medirá a siete de los fabricantes más prestigiosos del automovilismo mundial, en una categoría Hypercar que vive una de sus etapas más competitivas. Para “les Bleus”, esta última campaña con el A424 no es un cierre, sino una oportunidad. El objetivo declarado es claro: luchar por posiciones de privilegio en cada cita y consolidar un proyecto que ha pasado de la construcción paciente a la ambición abierta. En París, entre luces, fibra de carbono y orgullo tricolor, el mensaje fue inequívoco: Alpine no se despide; compite para dejar huella.

